Cuando alguien que no sigue el boxeo ve a un boxeador presentado como “campeón del mundo”, lo primero que piensa es que hay un campeón del mundo de boxeo. La realidad es considerablemente más complicada, y en cierta manera más absurda. El boxeo profesional moderno tiene tantas organizaciones, divisiones y títulos que resulta estadísticamente probable que existan más de cien “campeones del mundo” activos simultáneamente.
De tres categorías a diecisiete
En los primeros años del boxeo moderno, había pocas categorías de peso. A finales del siglo XIX, las principales eran el peso ligero (lightweight), el peso mediano (middleweight) y el peso pesado (heavyweight). Con el tiempo, la necesidad de que los boxeadores de distintas tallas pudieran competir de manera justa empujó a crear más divisiones.
En 1909 se reconoció el peso mosca (flyweight, hasta 50,8 kg). A lo largo del siglo XX se fueron añadiendo divisiones intermedias: superwelter, supermediano, crucero… Hoy las cuatro principales organizaciones (WBC, WBA, IBF y WBO) reconocen 17 divisiones oficiales, desde el peso mínimo o paja (hasta 47,6 kg) hasta el superpesado (más de 90,7 kg).
Esa proliferación tiene sentido biomecánico: un boxeador de 50 kg no puede competir en igualdad de condiciones con uno de 70 kg. Las divisiones permiten que los atletas de cada talla tengan sus propias estrellas y sus propios campeones.
El problema de las organizaciones
El verdadero problema no son las divisiones, sino las organizaciones. El boxeo profesional no tiene una única federación internacional reconocida como autoridad máxima. En su lugar, existen cuatro grandes organizaciones (WBC, WBA, IBF y WBO) que compiten entre ellas por la relevancia y el dinero, cada una con sus propios campeones en cada división.
Esto significa que en cada una de las 17 divisiones puede haber hasta cuatro “campeones del mundo” diferentes, cada uno con un cinturón distinto. Además, las organizaciones han inventado títulos adicionales: campeón interino (para el que está esperando pelear por el título regular), campeón “en transición”, campeón emérito… El WBA en particular ha sido criticado por tener hasta tres “campeones mundiales” simultáneos en una misma categoría.
El boxeador indiscutido: el título que vale de verdad
En este laberinto de cinturones, existe un concepto que los aficionados serios consideran el verdadero campeonato: el boxeador indiscutido (undisputed champion), el que ha unificado los cuatro cinturones principales de su categoría en combates reales.
Conseguir la unificación completa requiere ganar cuatro combates contra los campeones de las cuatro organizaciones, algo que implica negociaciones contractuales complejas, peleas arriesgadas y una carrera impecable. Por eso, los boxeadores que lo logran —como Oleksandr Usyk en el peso pesado o Saúl “Canelo” Álvarez en el supermediano— se distinguen claramente de los que simplemente tienen “un cinturón”.
El boxeo empezó con tres categorías y un campeón indiscutible por cada una. Terminó con diecisiete categorías, cuatro organizaciones rivales y más de cien “campeones del mundo” al mismo tiempo. Si Queensberry levantara la cabeza, probablemente no reconocería el deporte que inventó.