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Muhammad Ali: el boxeador que cambió el deporte y el mundo

La vida y el legado de Muhammad Ali, el mejor boxeador de todos los tiempos, que transformó el deporte, desafió al gobierno de EE.UU. y se convirtió en símbolo universal.

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Cassius Marcellus Clay Jr. nació en Louisville, Kentucky, en 1942, en el seno del sur segregado de Estados Unidos. A los 12 años, le robaron la bicicleta y fue a denunciarlo a un policía que resultó ser entrenador de boxeo. Esa casualidad desencadenó la carrera del hombre que se convertiría en Muhammad Ali, el boxeador más grande de todos los tiempos y uno de los personajes más importantes del siglo XX.

El prodigio de Louisville y la medalla de oro olímpica

Ali era diferente desde el principio. No solo era excepcional físicamente —rápido, con un alcance enorme, reflejos sobrehumanos—, sino que era consciente de su talento y no tenía ningún pudor en proclamarlo. “Soy el más grande”, decía antes de serlo, y la audacia provocadora de ese joven negro en la América de los años 50 y 60 era en sí misma un acto político.

En los Juegos Olímpicos de Roma de 1960, el joven Clay ganó la medalla de oro en peso semipesado. La leyenda dice que al volver a Louisville, todavía con la medalla puesta, lo echaron de un restaurante por ser negro, y que tiró la medalla al río Ohio. La historia puede ser apócrifa, pero captura la contradicción que vivía: campeón olímpico en un país que lo trataba como ciudadano de segunda.

Cassius Clay se convierte en Muhammad Ali

En 1964, el joven Cassius Clay derrotó al imbatible Sonny Liston por nocaut técnico en el sexto asalto y se convirtió en campeón mundial de peso pesado. Al día siguiente, anunció que se había convertido al Islam y que adoptaba el nombre de Muhammad Ali. El movimiento de los derechos civiles estaba en pleno auge, el Partido de las Naciones del Islam bajo Malcolm X era una fuerza política real, y la decisión de Ali fue una declaración de independencia frente a todo lo que se esperaba de un deportista negro en aquella América.

La negativa a ir a Vietnam y el exilio

En 1967, Ali se negó a alistarse en el ejército y fue desposeído de su título mundial. Tenía 25 años y estaba en la cima de su carrera. Durante tres años y medio no pudo boxear mientras su caso atravesaba los tribunales. Perdió sus mejores años atléticos, pero ganó algo más: la credibilidad moral que lo convirtió en símbolo del movimiento antibelicista y de la lucha por los derechos civiles en todo el mundo.

En 1971, el Tribunal Supremo anuló la condena por unanimidad. Ali regresó al ring con la misma brillantez y, enfrentándose a un puñado de los mejores boxeadores de la historia, construyó una segunda carrera que superó incluso a la primera.

El Rumble in the Jungle y el Thrilla in Manila

Los dos grandes combates de la segunda carrera de Ali son considerados cimas absolutas del boxeo. En el “Rumble in the Jungle” de octubre de 1974, celebrado en Kinshasa, Zaire, Ali se enfrentó a George Foreman, campeón invicto que había derribado a Joe Frazier seis veces en dos asaltos. Ali, al que todos daban por muerto, usó su táctica del rope-a-dope: se apoyó en las cuerdas, dejó que Foreman le golpeara hasta cansarse y lo noqueó en el octavo asalto. Fue un acto de brillantez estratégica sin parangón en el deporte.

Al año siguiente, el “Thrilla in Manila” contra Joe Frazier fue puro sufrimiento mutuo. Catorce asaltos de guerra en el calor sofocante de las Filipinas. Ali dijo después que fue “lo más cerca de la muerte que he estado”. Frazier no salió al decimoquinto asalto. Fue la última victoria grande de Ali, y una de las más duramente ganadas.

El legado más allá del ring

Muhammad Ali murió en 2016 a los 74 años, después de décadas de lucha contra el Parkinson, una enfermedad que muchos médicos vincularon a los golpes recibidos a lo largo de su carrera. Su última gran aparición pública fue en los Juegos Olímpicos de Atlanta de 1996, cuando encendió el pebetero olímpico con una mano que temblaba. El mundo entero contuvo la respiración. Pocos momentos en la historia del deporte han sido tan emocionantes.

Ali no fue solo el mejor boxeador de todos los tiempos. Fue un hombre que usó su fama y su cuerpo para desafiar a la injusticia en un momento en que hacerlo tenía consecuencias reales y brutales. Eso es lo que lo hace único.

Preguntas frecuentes

¿Por qué Muhammad Ali rechazó ir a Vietnam?
En 1967, Ali se negó a ser reclutado por el ejército de Estados Unidos para combatir en Vietnam, alegando objeciones religiosas como musulmán y de conciencia. Declaró su célebre frase: 'Ningún vietcong me ha llamado nunca negro.' Le retiraron el título mundial y le prohibieron boxear durante más de tres años en sus mejores años atléticos, hasta que el Tribunal Supremo anuló la condena en 1971.
¿Cuántos títulos mundiales ganó Muhammad Ali?
Ali ganó el campeonato mundial de peso pesado en tres ocasiones distintas, algo que ningún otro boxeador había logrado antes que él. Lo ganó por primera vez en 1964 derrotando a Sonny Liston, lo recuperó en 1974 tras el 'Rumble in the Jungle' contra George Foreman, y lo ganó por tercera vez en 1978 derrotando a Leon Spinks.
¿Cuál fue el combate más famoso de Muhammad Ali?
Es difícil elegir uno solo. El 'Rumble in the Jungle' de 1974 contra George Foreman en Zaire, donde Ali usó su táctica del 'rope-a-dope' para noquear al campeón invicto en el octavo asalto, es considerado por muchos el combate deportivo más grande del siglo XX. La trilogía con Joe Frazier, especialmente el 'Thrilla in Manila' de 1975, también se considera un punto culminante de la historia del boxeo.

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