El embajador del bridge
Si hay un jugador de bridge que ha trascendido el mundo de la competición para convertirse en una figura pública reconocida más allá de los círculos del juego, ese es Zia Mahmood. Con su mezcla de talento extraordinario, carisma irresistible y una habilidad única para comunicar la belleza del bridge a los no iniciados, Zia ha hecho por la divulgación del juego lo que ningún otro jugador ha logrado.
Nacido en Karachi, Pakistán, en 1946, Zia creció en una familia acomodada y recibió su educación en Inglaterra. Aprendió bridge ya de adulto —algo inusual entre los grandes campeones, que suelen empezar de niños— y en pocos años alcanzó un nivel de excelencia que le permitió competir con los mejores del mundo.
Un aprendizaje meteórico
La historia del aprendizaje de Zia es en sí misma extraordinaria. Mientras trabajaba en el mundo de los negocios en su Pakistán natal, aprendió bridge a los 20 años y se obsesionó con el juego de tal manera que en pocos años era ya el mejor jugador de Pakistán y uno de los mejores de Asia.
Su progresión fue tan rápida que muchos jugadores más experimentados se preguntaban cómo alguien que empezaba tan tarde podía alcanzar ese nivel. La respuesta, según el propio Zia, era simple: una capacidad innata para “leer” las manos, para intuir la distribución de las cartas rivales y para encontrar jugadas creativas que los análisis convencionales no señalarían.
El estilo de juego: la elegancia como filosofía
El estilo de Zia en la mesa es tan reconocible como su personalidad fuera de ella. Donde otros jugadores de élite optan por la solidez y la precisión metódica, Zia aporta imaginación, creatividad y a veces una teatralidad que hace del bridge algo parecido al arte.
Sus jugadas más famosas incluyen el ya legendario Zia coup: en una mano de campeonato, sacrificó voluntariamente una carta clave para crear una situación de la que el declarante no podía escapar. La jugada fue tan brillante e inesperada que los analistas de bridge le dieron el nombre de su ejecutor. El “Zia coup” es hoy parte del vocabulario técnico del bridge de alto nivel.
El divulgador: “Bridge My Way”
Fuera de la mesa de juego, la contribución más importante de Zia al bridge es su libro “Bridge My Way” (1991), escrito junto a el escritor Tim Saunders. El libro es algo radicalmente diferente a los manuales técnicos habituales: es una autobiografía, una colección de anécdotas brillantes, un análisis de manos fascinantes y una declaración de amor al juego que lo hacen accesible y apasionante incluso para quienes no conocen el bridge.
“Bridge My Way” se convirtió en uno de los libros de bridge más vendidos de la historia y en el favorito de muchos jugadores que recuerdan haberlo leído con la misma devoción con que se lee una novela de aventuras. Zia demostró que era posible escribir sobre bridge con gracia literaria y sentido del humor sin sacrificar el rigor técnico.
La vida entre dos mundos
Zia Mahmood vive desde hace décadas entre Nueva York y Londres, un ciudadano del mundo que ha representado tanto a Pakistán como a Gran Bretaña en competiciones internacionales. Su posición como jugador de dos países diferentes refleja su naturaleza cosmopolita y su capacidad para adaptarse y destacar en culturas y entornos de juego muy distintos.
En los años recientes, Zia ha formado pareja con grandes figuras del bridge americano —incluyendo al propio Bob Hamman— y ha seguido compitiendo al más alto nivel internacional bien entrada la séptima década de su vida, demostrando que la mente de un gran jugador de bridge no conoce jubilación.
Su presencia en los grandes torneos internacionales sigue siendo uno de los atractivos del bridge de competición: donde va Zia, la partida se vuelve más interesante, porque nunca se sabe qué jugada brillante e inesperada puede aparecer a continuación.