La música no es un adorno de la capoeira: es su sistema nervioso. Mientras en otras artes marciales la música puede servir de ambientación para el entrenamiento, en la capoeira la música dirige activamente el combate. El berimbau, instrumento principal, no toca para entretener a los espectadores: manda órdenes que los capoeiristas deben obedecer en tiempo real. Esta característica hace de la capoeira el arte marcial más musical del mundo y una de las prácticas culturales más únicas de la humanidad.
El berimbau: el arco musical
El berimbau es un arco musical monocuerda de origen africano. Consiste en un arco de madera flexible tensado por un alambre de acero (verga), con una cabaza seca (cuia) —una especie de calabaza— adosada al extremo inferior que actúa como caja de resonancia. El músico sostiene el arco con una mano, presiona la cuia contra el abdomen para variar el sonido, y golpea el alambre con una baqueta de madera (baqueta) mientras hace sonar una pequeña cesta de paja (caxixi) en la misma mano.
A pesar de ser un instrumento de una sola cuerda, el berimbau produce tres sonidos fundamentales mediante la presión de una piedra o moneda (dobrão) contra el alambre: el toque solto (cuerda libre, sonido abierto), el toque preso (cuerda presionada, sonido agudo) y el toque abafado (cuerda silenciada). La combinación y el ritmo de estos tres sonidos crean los diferentes toques que guían el jogo.
Los tres berimbaus de la roda
En la Capoeira Angola tradicional, la roda utiliza tres berimbaus de diferentes tamaños y registros: el gunga (el más grande y grave), el médio (tamaño y tono intermedios) y la viola (el más pequeño y agudo). El gunga es el líder: su toque establece el ritmo base de la roda. El médio acompaña y refuerza. La viola improvisa, añade ornamentación y puede dialogar con los jugadores. Quien toca el gunga —normalmente el mestre o el más graduado presente— tiene la máxima autoridad musical en la roda.
Los toques principales y su significado
São Bento Grande es el toque más común en la Capoeira Regional: rápido, enérgico, lleva a un jogo dinámico con mucho movimiento y golpes amplios. São Bento Pequeno es algo más lento y se usa en Angola para un jogo de mayor precisión y mandinga. Angola es el toque más lento y grave, propio de la Capoeira Angola: indica un jogo muy bajo, cercano al suelo, con mucha malicia y engaño, sin prisa.
Iúna es el toque reservado en Angola para los mestres: cuando suena, solo los mestres pueden jugar, y los demás solo observan. Es un toque de honor y rareza. Cavalaria, históricamente, era el toque de aviso de que la policía se aproximaba —heredado de los tiempos en que la capoeira era ilegal—; hoy en día tiene connotaciones rituales. Banguela y Jogo de Dentro son otros toques que indican tipos específicos de juego más cercano o más contemplativo.
El pandeiro y el atabaque
El pandeiro —pandereta— es el instrumento de percusión más usado en la capoeira. Establece el pulso rítmico base y enriquece el sonido de la roda. En la Capoeira Regional de Mestre Bimba, los dos pandeiros son a veces el único acompañamiento al berimbau. El pandeiro de capoeira se toca con una técnica específica que permite producir tres sonidos distintos: el golpe en el centro del parche, el golpe en el borde y la presión del pulgar sobre el parche para los repiques.
El atabaque es el tambor de la capoeira, de origen africano y forma cilíndrica. Se toca de pie, con las manos y un macete (baqueta). En la Angola ocupa un lugar prominente en la orquesta y añade una potencia rítmica que conecta la capoeira con sus raíces en las tradiciones religiosas afrobrasileñas del candomblé.
El agogô y el reco-reco
El agogô es un instrumento de percusión de metal con dos campanas de diferente tamaño golpeadas con una baqueta. Su sonido metálico y penetrante aporta una capa rítmica de alta frecuencia que se superpone al pulso del pandeiro y el atabaque. El reco-reco es un instrumento de raspado, un tubo de bambú o metal con ranuras sobre las que se raspa una baqueta, produciendo un sonido percutivo característico. Ambos instrumentos completan la paleta sonora de la batería de la capoeira Angola.
Las canciones: ladainhas, chulas y corridos
La música de la capoeira es también vocal. Las canciones se dividen en tres tipos. La ladainha es un canto largo interpretado por un solista —generalmente el mestre— al inicio de la roda: narra historias, transmite sabiduría y establece el tono espiritual del encuentro. Las chulas son breves loores cantados en honor al mestre y a la capoeira. Los corridos son estribillos cortos y repetitivos que acompañan el jogo en curso: el solista canta una frase y el coro responde, creando un diálogo continuo que mantiene la energía colectiva de la roda.