En las carreras de caballos, un jockey puede montar diez, quince o veinte veces por semana durante décadas. La suma de todas esas carreras, de todas esas victorias acumuladas a lo largo de una carrera que puede durar treinta años, produce los récords de victorias totales que son uno de los indicadores más asombrosos de la longevidad y la excelencia en el deporte del turf.
Bill Shoemaker: el estándar durante décadas
William Lee “Bill” Shoemaker nació en 1931 en Texas y comenzó su carrera como jockey en 1949. Lo que siguió durante cuarenta y un años fue una de las trayectorias más extraordinarias de la historia del deporte: Shoemaker montó en más de cuarenta mil carreras a lo largo de su carrera, acumulando 8.833 victorias antes de retirarse en 1990 a los 58 años.
El dato más impresionante de la carrera de Shoemaker no es solo la cantidad de victorias sino la calidad: ganó cuatro Kentucky Derbys (1955, 1959, 1965 y 1986 —este último con 54 años, el jockey más veterano en ganar el Derby—), cinco Belmont Stakes, un Preakness Stakes, y docenas de las carreras más importantes del turf americano.
Su estilo era notable por la suavidad de sus manos, consideradas las más delicadas de la historia del turf americano. Los propietarios y entrenadores que trabajaban con Shoemaker describían su capacidad para conectar con los caballos de una forma que maximizaba su rendimiento sin forzar su resistencia. Esta sensibilidad táctil y su lectura de carrera excepcional le permitieron ganar sobre caballos de muy diferentes características.
El récord de Shoemaker fue considerado inalcanzable durante décadas. Cuando en los años 90 un jockey panameño comenzó a acercarse a su marca, el mundo del turf americano prestó atención como pocas veces lo había hecho.
Laffit Pincay Jr.: el récord absoluto
Laffit Pincay Jr. nació en 1946 en Ciudad de Panamá y llegó a Estados Unidos en 1966 después de una carrera inicial en su país. Lo que construyó en el turf americano durante los treinta años siguientes es el récord de victorias más extraordinario de la historia del deporte.
Pincay era diferente a Shoemaker en estilo y en carácter. Donde Shoemaker era suave y elegante, Pincay era más físico y agresivo, capaz de sacar el máximo esfuerzo de los caballos en los momentos decisivos. Cinco kilos natural de peso para la altura de un jockey, con una constitución muscular excepcional que le permitía controlar caballos difíciles y mantener la fuerza durante las largas temporadas.
La lucha de Pincay contra el peso fue también parte de su leyenda: durante décadas se sometió a dietas extremas para mantenerse dentro de los límites que exige el oficio, y su disciplina en este aspecto fue tan extrema como su talento sobre la silla.
El 10 de diciembre de 1999, en Santa Anita Park, Pincay ganó su carrera número 8.834 y superó a Shoemaker como el jockey con más victorias en la historia del turf americano. Continuó montando hasta su retirada en 2003, con un total definitivo de 9.530 victorias.
Frankie Dettori: el icono europeo
En el turf europeo, el sistema de contabilización de victorias es distinto al americano, y los jockeys de élite manejan un volumen de montas significativamente menor que en el circuito americano, donde los hipódromos tienen programas de ocho a diez carreras diarias con varias reuniones semanales. Sin embargo, los récords europeos tienen su propia relevancia en el contexto del turf de hierba.
Frankie Dettori, nacido en Milán en 1970 e hijo del jockey Gianfranco Dettori, es el jockey europeo más icónico de los últimos treinta años. Sus más de 3.000 victorias en Europa incluyen más de 150 triunfos en carreras de Grupo 1, el nivel más alto del turf internacional.
El momento más extraordinario de su carrera fue el “Magnificent Seven” del 28 de septiembre de 1996 en el hipódromo de Ascot: Dettori ganó las siete carreras del programa del día, un logro estadísticamente casi imposible cuya probabilidad los analistas calcularon en 25.095 a 1. La noticia paralizó el mundo del turf: las casas de apuestas pagaron pérdidas millonarias porque muchos aficionados habían hecho apuestas acumuladas sobre las victorias de Dettori y nadie había previsto que ganara todas y cada una de las carreras.
Los récords por contexto geográfico
Los récords de victorias son siempre dependientes del contexto geográfico y del sistema de competición. Un jockey que monta en el circuito americano, con dos o tres reuniones por semana en hipódromos con ocho carreras diarias, tiene acceso a un volumen de carreras muy superior al de un jockey que trabaja principalmente en el turf europeo.
En Japón, el sistema de carreras del Japan Racing Association produce jockeys con palmarés extraordinarios dentro del circuito nacional: jockeys como Yutaka Take acumulan victorias en número comparable al de los grandes del circuito americano, pero en un contexto donde el turf japonés tiene sus propias categorías y jerarquías.
Los récords de victorias son, en definitiva, una forma de medir la longevidad y la consistencia de un jockey en su sistema de competición. Los números de Shoemaker, Pincay y Dettori, cada uno en su contexto, representan décadas de excelencia sostenida que pocos atletas de cualquier deporte pueden igualar.