Trece caballos en más de un siglo de historia. La Triple Corona americana es el Santo Grial del turf, la hazaña que separa a los grandes campeones de los inmortales. Ganar el Kentucky Derby es ser el mejor de tu generación en un día. Ganar también el Preakness Stakes es confirmar que no fue suerte. Ganar el Belmont Stakes cinco semanas después, sobre la distancia más larga de las tres, es entrar en la historia del turf de una forma que ninguna otra victoria individual puede igualar.
Las tres pruebas de la Triple Corona
La Triple Corona americana está formada por tres carreras clásicas que se celebran en cinco semanas entre mayo y principios de junio, todas ellas reservadas a caballos de tres años:
El Kentucky Derby se corre el primer sábado de mayo en Churchill Downs, Louisville (Kentucky). La distancia es de 2.000 metros (una milla y cuarto) sobre dirt. Es la primera prueba de la Triple Corona y la más famosa: “The Run for the Roses”, bautizada así por la guirnalda de rosas rojas que adorna al caballo ganador. El campo suele ser de hasta veinte caballos, lo que añade complejidad táctica.
El Preakness Stakes se corre dos semanas después del Derby en Pimlico Race Course, Baltimore (Maryland). La distancia es de 1.900 metros (una milla y tres cuartos), ligeramente más corta que el Derby. El ganador del Derby no siempre compite en el Preakness, pero si aspira a la Triple Corona no tiene otra opción.
El Belmont Stakes se corre tres semanas después del Preakness en Belmont Park, Elmont (Nueva York). Con 2.400 metros (una milla y media), es la distancia más larga de las tres y la más exigente para un caballo que ya ha corrido dos grandes pruebas en cinco semanas. Se conoce como “The Test of the Champion”: el examen definitivo que determina si un caballo tiene lo necesario para ser inmortal.
Los trece inmortales
El listado de ganadores de la Triple Corona comienza en 1919 con Sir Barton, aunque el término “Triple Corona” no se popularizó hasta años después:
- Sir Barton (1919)
- Gallant Fox (1930)
- Omaha (1935)
- War Admiral (1937)
- Whirlaway (1941)
- Count Fleet (1943)
- Assault (1946)
- Citation (1948)
- Secretariat (1973) — los tiempos de sus tres victorias siguen siendo récords
- Seattle Slew (1977) — único ganador sin haber perdido una carrera antes
- Affirmed (1978)
- American Pharoah (2015) — rompió una sequía de 37 años
- Justify (2018)
La gran sequía: 1978-2015
El periodo entre la Triple Corona de Affirmed en 1978 y la de American Pharoah en 2015 es la sequía más larga de la historia del trofeo: 37 años sin que ningún caballo consiguiera ganar las tres pruebas. Durante ese periodo hubo numerosos candidatos que ganaron el Derby y el Preakness y llegaron al Belmont como favoritos con opciones reales: Silver Charm (1997), Real Quiet (1998), Charismatic (1999), War Emblem (2002), Funny Cide (2003), Smarty Jones (2004), Big Brown (2008), I’ll Have Another (2012). Todos fallaron en el Belmont.
La secuela de la sequía alimentó la narrativa de que la Triple Corona era prácticamente imposible en la era moderna, que los caballos ya no tenían la resistencia de los clásicos o que el nivel de competición era demasiado alto. American Pharoah desmontó ese relato en 2015 con una de las victorias más dominantes en la historia de la Triple Corona.
American Pharoah (2015): el fin de la sequía
Entrenado por Bob Baffert y montado por Victor Espinoza, American Pharoah ganó el Belmont de 2015 con una facilidad que sorprendió incluso a quienes creían en él. No fue una victoria ajustada ni dramática: fue una demostración de superioridad que dejó claro que el caballo era en una categoría diferente al resto de su generación.
La victoria de American Pharoah en el Belmont fue uno de los momentos deportivos más celebrados de Estados Unidos en años: la pantalla del hipódromo retransmitió imágenes de aficionados llorando, el estadio rugió durante minutos y la prensa americana dedicó portadas al fin de la sequía más larga del turf.
Justify (2018): el último ganador
Dos años después de American Pharoah, Justify repitió la hazaña bajo la misma dirección de Bob Baffert. Lo excepcional de Justify es que se convirtió en campeón de la Triple Corona sin haber corrido de dos años —algo que no había ocurrido desde Apollo en 1882—, lo que hizo su logro aún más sorprendente.
Justify ganó el Derby con lluvia torrencial, el Preakness con facilidad y el Belmont sin haber mostrado señales de debilidad a lo largo de las cinco semanas. Fue una demostración de que el nivel de excelencia necesario para ganar la Triple Corona, aunque rarísimo, no es un accidente histórico sino un logro que los mejores caballos de cada generación son capaces de alcanzar.
La Triple Corona en el siglo XXI
El hecho de que dos Triple Coronas se hayan producido en tres años (2015 y 2018) después de una sequía de 37 años ha reabierto el debate sobre si el trofeo se volverá más frecuente o si volveremos a periodos prolongados sin ganador. Los aficionados, los entrenadores y los propietarios del turf americano no tienen una respuesta, lo que mantiene viva la fascinación por cada nueva edición de las tres pruebas.