El drafting es la técnica de rodar inmediatamente detrás de otro ciclista para aprovechar el resguardo aerodinámico que genera su cuerpo y su bicicleta al avanzar por el aire. El ciclista que va detrás consume menos energía para mantener la misma velocidad que el que va delante. En gravel, el drafting existe y se usa, pero tiene particularidades que lo diferencian del que se practica en carretera.
La aerodinámica de rodar a rueda en gravel
Cuando un ciclista avanza, crea una zona de menor presión de aire justo detrás de sí. El ciclista que rueda en esa zona tiene que vencer menos resistencia aerodinámica para mantener la misma velocidad, lo que se traduce en un ahorro de energía real. El beneficio aumenta cuanto mayor es la velocidad: a velocidades bajas (bajadas técnicas, subidas lentas), el efecto es mínimo; a velocidades medias-altas en llano, el ahorro puede ser considerable.
En gravel, las velocidades medias son inferiores a las del ciclismo de carretera y el terreno irregular hace que mantener una posición estable justo detrás de otro ciclista sea más difícil. Aun así, en los tramos llanos o en las bajadas rápidas, el drafting es una ventaja real que los corredores de gravel aprovechan.
Cuándo se usa y cuándo no está permitido
En las carreras de gravel con formato convencional (con pelotón, neutralización inicial y clasificación por tiempos), el drafting está completamente permitido y forma parte de la táctica de carrera. Los grupos se forman de forma natural y los corredores colaboran haciendo relevos para avanzar más rápido.
En las carreras de formato self-supported, el drafting está prohibido o muy restringido. El principio de autosuficiencia que rige estos eventos implica que cada corredor debe gestionar su propio esfuerzo sin beneficiarse del resguardo de otros. Algunos reglamentos establecen una distancia mínima de separación entre corredores (habitualmente varios metros) y penalizan o descalifican a quienes incumplen esta norma.
Diferencias con el drafting en carretera
En carretera, los pelotones pueden ser enormes y el efecto del drafting se amplifica: un ciclista en el interior de un pelotón compacto puede ahorrar una cantidad de energía muy significativa. Las posiciones de cada corredor en el pelotón son cuestión de táctica de equipo elaborada.
En gravel, los grupos que se forman son generalmente más pequeños y menos compactos. El terreno irregular obliga a mantener más distancia de seguridad, el ritmo varía mucho según los tramos y los grupos se forman y deshacen con más frecuencia que en carretera. La cohesión de un grupo de gravel depende mucho de que todos los miembros tengan un nivel similar y estén dispuestos a colaborar en los relevos.
El drafting en rutas no competitivas
Fuera de las carreras, en salidas de grupo o rutas de entrenamiento, el drafting es simplemente una práctica habitual que hace las rutas más cómodas y permite que el grupo avance a mayor velocidad con el mismo esfuerzo colectivo. Saber cómo ponerse a rueda, cuándo tirar y cómo gestionar los cambios de ritmo del grupo es una habilidad que todo ciclista de gravel que ruede en compañía debería desarrollar.