Historia y creación del Giro de Italia
El Giro de Italia (Giro d’Italia) es la segunda gran vuelta por etapas del ciclismo de carretera y la carrera más importante de Italia. Organizada por La Gazzetta dello Sport, el periódico deportivo italiano más popular, la primera edición se celebró en 1909, apenas seis años después del primer Tour de Francia y siguiendo claramente su modelo.
La idea surgió del redactor Armando Cougnet, que convenció a la dirección del periódico para organizar una gran carrera que recorriera la Península Italiana de norte a sur. La primera edición constó de ocho etapas muy largas, algunas de más de 400 kilómetros, que ponían a prueba la resistencia y determinación de los corredores. Luigi Ganna fue el primer ganador de la historia del Giro.
La maglia rosa, el maillot de color rosa que viste el líder de la clasificación general, es el símbolo más icónico del Giro. Su color proviene directamente del color característico de las páginas de La Gazzetta dello Sport, que imprime sus noticias sobre papel de color rosado. Introducida en 1931, la maglia rosa se ha convertido en uno de los símbolos más reconocibles del ciclismo mundial.
El recorrido y las etapas míticas
El Giro de Italia consta, al igual que el Tour de Francia, de 21 etapas en 23 días. Sin embargo, el Giro tiene características propias que lo distinguen de las otras grandes vueltas: su recorrido incluye algunas de las subidas más duras y espectaculares del ciclismo, con puertos como el Stelvio, el Mortirolo, el Gavia, el Zoncolan y el Monte Grappa, que son auténticos emblemas del sufrimiento ciclista.
El Stelvio es quizá el más famoso: situado en los Alpes italianos, sus 48 curvas en horquilla para subir hasta los 2.758 metros sobre el nivel del mar lo convierten en uno de los puertos más fotografiados del ciclismo mundial. Cuando el Giro lo incluye en su recorrido, la etapa se convierte en uno de los momentos más esperados de la temporada.
El Giro también es conocido por sus llegadas en zonas históricas de Italia: la llegada a Roma en el Circo Massimo, los finales en ciudades medievales o los pasos por zonas volcánicas del sur italiano añaden un componente cultural y estético que diferencia al Giro de cualquier otra carrera del calendario.
Los grandes campeones italianos
Aunque el Giro es una carrera internacional, los campeones italianos ocupan un lugar especial en su historia. Fausto Coppi, “Il Campionissimo”, es la figura más legendaria del ciclismo italiano. Ganó cinco Giros (1940, 1947, 1949, 1952 y 1953) y fue el primer deportista que alcanzó una dimensión de ídolo popular de masas en Italia, comparable a figuras políticas de la época.
Su rivalidad con Gino Bartali —también ganador del Giro en múltiples ocasiones— fue la primera gran rivalidad deportiva de la Italia de posguerra, dividiendo al país en dos apasionados bandos: los “coppiani” y los “bartaliani”. Esta rivalidad representaba también una división cultural y política que iba mucho más allá del ciclismo.
Alfredo Binda (cinco victorias, récord compartido con Coppi y Merckx) dominó en los años 20 y 30, mientras que en la era moderna figuras como Francesco Moser, Felice Gimondi y más recientemente Vincenzo Nibali han mantenido la tradición de los grandes campeones italianos en su carrera más importante.
El Giro en el siglo XXI
En el siglo XXI, el Giro de Italia ha visto cómo el dominio de los italianos ha dado paso a una competición verdaderamente global. Ciclistas de todas las nacionalidades han ganado la maglia rosa final: el colombiano Nairo Quintana, el británico Chris Froome, el australiano Simon Clarke como revelación de etapa, y más recientemente Egan Bernal con su victoria histórica en 2021 —recuperándose de una gravísima lesión— o los duelos entre Primoz Roglic y Jai Hindley.
Tadej Pogacar ha demostrado un dominio aplastante en el Giro reciente, sumando victorias que lo consolidan como el mejor corredor de gran vuelta de su generación. La rivalidad con Jonas Vingegaard, presente especialmente en el Tour, también tiene su reflejo en el Giro, lo que garantiza que la carrera italiana siga siendo uno de los grandes espectáculos del calendario ciclista mundial durante los próximos años.