El esquí de salto en combinada nórdica: características técnicas
El esquí de salto utilizado en la combinada nórdica es un equipo especializado diseñado para maximizar la superficie de sustentación durante el vuelo y facilitar el aterrizaje telemark. Es el equipo más ancho y largo de todas las disciplinas del esquí nórdico.
Dimensiones características:
- Longitud: Variable según el peso y altura del atleta. Fórmula FIS: altura en cm × 1,46 = longitud máxima en cm. Para un atleta de 175 cm, el máximo sería de 255,5 cm.
- Anchura: 98-105 mm en el punto más ancho. Esta anchura, inusual en el esquí nórdico, genera sustentación durante el vuelo.
- Radio de curvatura: Muy largo (superior a los esquís alpinos). La tabla es prácticamente plana a lo largo de su longitud, con un ligero rocker en la punta.
La curva del esquí: cómo afecta al vuelo
A diferencia de los esquís alpinos o de fondo, el esquí de salto tiene muy poca curvatura lateral (sidecut). Lo importante no es el giro sino la estabilidad en posición plana durante el vuelo. La punta del esquí tiene un poco más de rocker (levantamiento) para que los esquís no claven en el suelo en el despegue.
La curvatura del ski en la zona del talón también es significativa: al adoptar la posición “V” durante el vuelo, los esquís deben mantener el ángulo correcto sin tendencia a girarse. Los modelos de competición están fabricados con laminados específicos de fibra de carbono y fibra de vidrio para conseguir la rigidez torsional adecuada.
Materiales de construcción
Los esquís de salto de competición son construcciones complejas:
Núcleo: Madera de álamo o paulownia (ligera) reforzada con fibra de carbono. Laminados: Capas de fibra de vidrio y carbono orientadas para controlar la rigidez en flexión y torsión. Base: Polietileno de alta densidad (UHMWPE) con tratamientos de cera hidrofóbica. La base de un esquí de salto no se trabaja igual que la de fondo. Cantos: Metálicos en los bordes para el aterrizaje y la fase de aproximación.
Marcas líderes: Fischer, Rossignol y Elan dominan el mercado de competición. Fischer es especialmente dominante en el salto nórdico y la combinada.
Las ligaduras de salto: el sistema de unión al pie
La ligadura de salto en combinada nórdica sigue el sistema Nordic norm (Telemark), donde el pie se une al esquí solo por la puntera, dejando el talón libre. Este sistema permite la flexión total del tobillo necesaria para adoptar la posición de vuelo y el aterrizaje telemark.
Los componentes clave:
- Placa frontal: Une la puntera de la bota al esquí con una placa que encaja en la ligadura.
- Freno: Sistema que libera el pie ante caídas para evitar torsiones de rodilla.
- Regulación: Las ligaduras se ajustan para diferentes tamaños de bota y preferencias de posicionamiento del pie.
Marcas como Rottefella (noruega, la referencia absoluta en ligaduras nórdicas) fabrican los sistemas de competición más usados. Las ligaduras de salto de competición cuestan entre 150 y 350€.
Cómo elegir y dónde comprar
Para atletas que inician en combinada nórdica o salto nórdico, lo más recomendable es:
- Empezar con esquís de segunda mano de marcas reconocidas (Fischer, Rossignol) antes de invertir en equipamiento nuevo.
- Verificar que la longitud cumple la normativa FIS según el peso actual del atleta.
- Consultar con el entrenador para ajustar la rigidez y el posicionamiento de las ligaduras.
Un equipo nuevo completo (esquís + ligaduras) de nivel competitivo cuesta entre 600 y 1.200€. Los modelos de iniciación de marcas como Fischer o Elan rondan los 300-500€.