El reto del equipamiento en combinada nórdica
La combinada nórdica es quizá el deporte invernal que más exige del equipamiento, ya que el mismo atleta compite con requisitos opuestos en el mismo día: aerodinámica para volar 100+ metros en el trampolín y ligereza y flexibilidad para cubrir 10 km de esquí de fondo a velocidad de élite.
Esta dualidad hace que el equipo de un atleta de combinada sea el más completo y costoso entre las disciplinas nórdicas.
El traje de salto: normativa y aerodinámica
La FIS regula estrictamente el traje de salto para impedir que actúe como un ala o paracaídas que amplíe el vuelo artificialmente. Las normas principales son:
Grosor del material: Los trajes de salto deben ser de un único tejido con un grosor máximo determinado por la normativa FIS (generalmente entre 4 y 8 mm según la zona). Las medidas exactas varían con cada actualización de las reglas técnicas.
Permeabilidad al aire: El tejido debe tener una permeabilidad mínima que garantice que el aire pasa a través de él, limitando el efecto de sustentación. Se mide en litros por metro cuadrado por segundo.
Ajuste al cuerpo: El traje no puede tener exceso de tela en ninguna zona. Los jueces de equipamiento controlan que no haya bolsas de tejido entre el cuerpo del atleta y la tela. Las medidas de cintura, cadera y muslo del traje deben corresponderse con las medidas del atleta dentro de tolerancias muy reducidas.
Materiales: Tejidos de alto rendimiento de nylon o poliéster de alta densidad con texturas superficiales estudiadas. Marcas como Phenix, Descente y Fischer son las más presentes en el circuito de Copa del Mundo.
El precio de un traje de salto de competición homologado oscila entre 250 y 600€.
Las botas de salto en combinada nórdica
Las botas de salto son uno de los elementos más críticos del equipamiento. Deben:
- Proporcionar soporte alto del tobillo para controlar el ángulo del pie durante la fase de vuelo.
- Ser suficientemente rígidas en la parte superior para mantener la posición de los esquís en el ángulo V.
- Tener una puntera con el encastre correcto para las ligaduras de salto (sistema Rottefella o compatible).
- Ser lo más ligeras posible, ya que el peso del pie tiene un efecto amplificado en el vuelo.
Las botas de salto de competición de marcas como Fischer (modelo SK Plus), Rossignol o Alpina cuestan entre 300 y 600€. Los modelos de iniciación para aprender la técnica de salto rondan los 150-250€.
El traje de fondo: ligereza y termorregulación
Para la parte de esquí de fondo, los atletas usan un traje completamente diferente: un mono de competición de fondo (race suit) diseñado para el máximo rendimiento aeróbico.
Características del traje de fondo:
- Tejido frontal: De mayor densidad y menor permeabilidad al viento para reducir la resistencia en la posición aerodinámica.
- Tejido trasero y en zonas de movimiento: Más transpirable y elástico para gestionar el calor generado por el esfuerzo y permitir libertad de movimiento total.
- Ajuste ergonómico: Los mejores trajes están diseñados considerando la posición de esquí skating, con el torso ligeramente inclinado hacia adelante, para eliminar arrugas y resistencia en esa postura específica.
- Protección térmica: Algunos trajes incluyen zonas de mayor aislamiento en el pecho para los días más fríos, aunque el esfuerzo del skating genera calor suficiente para que la termorregulación sea el principal reto.
Los trajes de fondo de competición de marcas como Craft, Swix o Löffler cuestan entre 150 y 400€.
Las botas de skating para el fondo
Las botas de fondo skating son completamente diferentes a las de salto. Son muy bajas (no cubren el tobillo), extremadamente ligeras (los modelos de competición pesan menos de 200 g por bota) y muy rígidas en la puntera para transmitir eficientemente el impulso lateral del skating.
El sistema de ligadura compatible es clave: las botas deben ser compatibles con el sistema NNN o SNS de las ligaduras de skating. La mayoría de atletas de combinada usan el sistema NNN de Rottefella tanto en el equipo de salto como en el de fondo, aunque son botas y ligaduras completamente distintas.
Precio de botas de skating de competición: 200-450€ para modelos de gama media-alta. Los modelos top de Fischer o Salomon para la Copa del Mundo pueden superar los 600€.