El cricket es, en términos de número de seguidores, el segundo deporte más popular del mundo. Una cifra sorprendente para quienes no están familiarizados con el deporte, pero que se explica por la demografía: India, Pakistán, Bangladesh y Sri Lanka —con más de 1.800 millones de habitantes entre ellos— son países donde el cricket es mucho más que un deporte; es una religión laica, una forma de identidad colectiva y la mayor industria del entretenimiento.
Los primeros documentos: el cricket en la Inglaterra medieval y moderna temprana
La primera referencia documentada al cricket se encontró en los registros de un proceso judicial de 1598 en Guildford, Surrey, donde un testigo describió haber jugado al “creckett” en ese lugar décadas antes, cuando era estudiante. La referencia implica que el juego ya existía con ese nombre en torno a 1550, aunque muy probablemente se practicaba de forma más informal desde antes.
Los historiadores creen que el cricket evolucionó a partir de juegos de bate y pelota practicados por pastores y campesinos en la campiña inglesa medieval. Los implementos más primitivos habrían sido un cayado de pastor (crook o crooked staff) como bate, una bola de lana o cuero y un tronco de árbol como “wicket” (portería). La palabra inglesa “cricket” puede derivar del francés antiguo “criquet” (bastón) o del flamenco “krick” (palo), evidencia de los intercambios culturales entre Inglaterra y el continente durante la Edad Media.
La organización del cricket en el siglo XVIII
El siglo XVIII fue el período en que el cricket pasó de ser un juego popular informal a un deporte organizado con reglas codificadas y competiciones entre condados. Las partidas de cricket entre gentlemen y sus equipos de campesinos eran un pasatiempo habitual en la aristocracia rural inglesa, y pronto comenzaron a disputarse con apuestas importantes, lo que incentivó la necesidad de establecer reglas claras.
Las primeras reglas del cricket conocidas fueron publicadas en 1744, aunque el juego ya contaba con convenciones no escritas ampliamente aceptadas. Establecían los conceptos básicos del juego: el wicket de dos palos (que pronto evolucionó a tres), el área de bateo, las salidas del bateador y el proceso de anotación.
En 1787 se fundó el Marylebone Cricket Club (MCC) en Londres, que asumió rápidamente el papel de organismo rector del cricket inglés y custodio de sus reglas. El MCC publicó su primera versión codificada del reglamento en 1788, estableciendo las bases del juego que con modificaciones progresivas sigue vigente hoy. La cancha del MCC, el Lord’s Cricket Ground de Londres, se convirtió en la catedral del cricket mundial y mantiene ese estatus hasta hoy.
El cricket y el Imperio Británico: la expansión global
La expansión del cricket por el mundo fue una consecuencia directa de la expansión del Imperio Británico. Allá donde llegaban los administradores coloniales, los militares y los comerciantes ingleses, llevaban consigo el cricket. El deporte se estableció con fuerza en las colonias que tenían una presencia inglesa significativa y permanente.
La expansión fue especialmente profunda en el subcontinente indio, donde el cricket fue adoptado primero por las clases altas que querían asimilarse a la cultura de los colonizadores y luego, tras la independencia de 1947, por toda la población como símbolo de resistencia y orgullo nacional. El partido entre India y Pakistán —dos países nacidos de la misma partición en 1947 y en conflicto político desde entonces— es el evento deportivo con más espectadores del mundo, capaz de paralizar literalmente a dos países con una audiencia combinada de varios cientos de millones de personas.
Las Antillas, Australia y los primeros Test Matches
Australia recibió el cricket de los primeros colonos ingleses y lo adoptó con tal entusiasmo que en pocas décadas se convirtió en la gran rival de Inglaterra en el deporte. El primer Test Match —la forma más larga y tradicional del cricket, disputada a lo largo de cinco días— entre Inglaterra y Australia se jugó en Melbourne en 1877, con victoria australiana. Esta rivalidad bautizada como “The Ashes” es la más antigua y la más célebre del cricket internacional y sigue siendo hoy uno de los grandes eventos del calendario deportivo mundial.
Las Indias Occidentales (el equipo caribeño formado por jugadores de distintas islas anglófonas del Caribe) también adoptaron el cricket con fervor y en la segunda mitad del siglo XX produjeron uno de los equipos más dominantes de la historia del deporte, con figuras legendarias como Garfield Sobers y Vivian Richards, que le dieron al cricket caribeño una identidad y un estilo propios.