El papel de la televisión en la historia de los dardos es difícil de exagerar. Sin la tele, los dardos serían hoy probablemente un pasatiempo de pub con competiciones locales y algunos torneos nacionales. Con la televisión, se convirtieron en uno de los espectáculos deportivos más seguidos del Reino Unido, con una audiencia global creciente y un Mundial que llena el Alexandra Palace doce noches seguidas en Navidades.
Los primeros años: la BBC y el BDO World Championship
La televisión descubrió los dardos a mediados de los años setenta. En 1977, el programa de la BBC Pot Black (dedicado al snooker) demostró que los deportes de precisión funcionaban extraordinariamente bien en televisión: la cámara podía seguir la bola (o el dardo), los detalles técnicos eran accesibles para el espectador medio y el suspense era inmediato y continuo.
Cuando la BDO organizó el primer BDO World Championship en el Jollees Cabaret Club de Stoke-on-Trent en enero de 1978, la BBC lo emitió. La respuesta del público fue inmediata: los dardos tenían algo que los hacía perfectos para la televisión. Los números en la diana, los checkouts, los averages: todo era fácil de visualizar, entender y seguir.
Durante los años ochenta, el BDO World Championship —que se trasladó al Lakeside Country Club de Frimley Green (Surrey)— se convirtió en un clásico de las tardes de enero en el Reino Unido. Jugadores como Eric Bristow (“The Crafty Cockney”), Jocky Wilson, John Lowe y Phil Taylor se convirtieron en figuras reconocibles más allá del mundo del deporte.
Los años dorados de los ochenta: cuando los dardos eran mainstream
En los años ochenta, los dardos vivieron su primera época dorada televisiva. Las audiencias del Mundial en el Lakeside llegaban a varios millones de espectadores, y los jugadores top eran celebridades nacionales en el Reino Unido. Eric Bristow apareció en programas de entretenimiento, hizo anuncios y era tan reconocido en la calle como cualquier futbolista.
La televisión también creó las primeras narrativas épicas del deporte: la rivalidad entre Bristow y Taylor, la historia de Jocky Wilson (quien llegó al mundial con problemas de salud y económicos), los checkouts imposibles que la cámara captaba en primer plano. La televisión de los ochenta descubrió que los dardos generaban momentos dramáticos con una frecuencia excepcional.
La PDC y Sky Sports: el segundo renacimiento
Con la escisión de 1993 y la creación de la PDC, los dardos encontraron un nuevo socio televisivo: Sky Sports. La televisión de pago tenía necesidad de contenido de calidad y los dardos encajaban perfectamente: eran baratos de producir comparados con el fútbol, pero generaban audiencias considerables.
La PDC y Sky desarrollaron juntos una producción televisiva completamente nueva para los dardos: más cámaras, gráficos de estadísticas en tiempo real (averages, checkouts, número de 180s), comentaristas especializados y, sobre todo, una presentación del ambiente del público mucho más dinámica. La iluminación del escenario, la música de entrada de los jugadores (cada uno con su propia canción y nombre de guerra), las entrevistas entre sets: todo fue diseñado para hacer del dardo televisado un espectáculo completo.
El Alexandra Palace: la catedral de los dardos en Navidades
En 2008, el PDC World Championship se trasladó al Alexandra Palace de Londres, y ahí comenzó la leyenda. El Ally Pally, como se conoce popularmente, es un edificio victoriano reconvertido en sala de eventos con capacidad para miles de espectadores. Su gran ventaja sobre el Lakeside era el tamaño: podía albergar a un público mucho mayor y crear un ambiente de concierto de rock que el Lakeside no podía replicar.
El hecho de que el Mundial del Alexandra Palace se celebre en Navidades —desde mediados de diciembre hasta principios de enero— lo convirtió rápidamente en un evento estacional de la cultura popular británica. El público llega disfrazado, canta canciones, celebra cada 180 con la intensidad de un gol y convierte el torneo en una fiesta que trasciende el deporte.
La televisión captura todo esto: el ambiente del Ally Pally en Navidades es un argumento televisivo en sí mismo, independientemente del nivel de juego. Pero el hecho de que ambas cosas —el ambiente y el nivel de juego— sean excepcionales hace del PDC World Championship uno de los eventos deportivos televisivos más singulares del calendario europeo.
El dardo en la era del streaming y la audiencia global
En la década de 2010 y sobre todo en los años veinte, los dardos han expandido su audiencia global gracias al streaming y las redes sociales. DAZN, YouTube y diversas plataformas de streaming han llevado los grandes torneos de la PDC a países donde antes era imposible seguir el deporte.
Países como Alemania, Países Bajos, Australia y Bélgica tienen comunidades de aficionados a los dardos que crecen año a año gracias a la televisión y el streaming. En los Países Bajos, el surgimiento de Michael van Gerwen como mejor jugador del mundo convirtió los dardos en un deporte de masas en el país.
La televisión no solo transmite los dardos: los ha creado tal y como los conocemos hoy.