La profesionalización de los dardos es un proceso que abarca más de un siglo, desde los juegos informales en pubs a finales del siglo XIX hasta el circuito profesional global del siglo XXI con premios de millones de libras y audiencias de millones de espectadores. El camino fue largo, accidentado y marcado por conflictos organizativos, pero el resultado es un deporte irreconocible comparado con el pasatiempo tabernero de sus orígenes.
Los primeros pasos: ligas de pub y campeonatos locales
A principios del siglo XX, los dardos ya eran un pasatiempo organizado en muchos pubs del Reino Unido. Las ligas de pub —donde los equipos de distintos bares de una ciudad se enfrentaban en partidas semanales— fueron la primera estructura competitiva del deporte. Estas ligas existían de manera informal, con reglas que variaban de ciudad en ciudad y a veces de pub en pub.
La estandarización de las reglas fue un proceso gradual. Las primeras asociaciones locales y regionales empezaron a surgir en las décadas de 1920 y 1930, tratando de unificar las reglas sobre la distancia del oche, las medidas de la diana y los formatos de juego.
La fundación de la BDO: 1954
El gran paso hacia la organización formal fue la fundación de la British Darts Organisation (BDO) en 1954, impulsada por Olly Croft, que se convertiría en el secretario general y figura dominante de la organización durante décadas. La BDO aspiraba a ser el organismo rector del dardo en el Reino Unido, unificando las distintas asociaciones regionales bajo un paraguas común.
Bajo la BDO, los dardos adquirieron por primera vez una estructura nacional coherente: reglas uniformes, un sistema de campeonatos nacionales y la ambición de crear competiciones internacionales. La BDO también estableció la base para lo que vendría después: las primeras conversaciones con la televisión.
El primer BDO World Championship: enero de 1978
El momento que marcó definitivamente la llegada de los dardos a la era profesional fue el primer Campeonato del Mundo de la BDO, celebrado en el Jollees Cabaret Club de Stoke-on-Trent en enero de 1978. Fue el primer torneo con pretensión de reunir a los mejores jugadores del mundo y otorgar un título de campeón mundial.
El torneo fue ganado por Leighton Rees (Gales), que derrotó a John Lowe en la final. La BBC lo emitió en televisión, y las audiencias fueron sorprendentemente altas. El dardo había encontrado su plataforma.
A partir de 1986, el Mundial de la BDO se trasladó al Lakeside Country Club de Frimley Green (Surrey), donde se celebraría durante décadas. El Lakeside se convirtió en el hogar del dardo organizado por la BDO, con su atmósfera de cabaret y su ambiente muy diferente del Alexandra Palace que vendría después.
La World Darts Federation y el alcance internacional
Paralelamente a la BDO, se fundó en 1976 la World Darts Federation (WDF), el organismo internacional que agrupa las federaciones nacionales de dardos de todo el mundo. La WDF fue la que otorgó carácter “mundial” a los campeonatos de la BDO y la que creó los primeros campeonatos del mundo en otras categorías (parejas, equipos nacionales, etc.).
Con la WDF, los dardos adquirieron presencia en países fuera del Commonwealth: Países Bajos, Alemania, Estados Unidos, Australia y muchos otros países desarrollaron sus propios circuitos nacionales afiliados a la WDF.
La era PDC: el gran salto al profesionalismo real
Con la fundación de la PDC (inicialmente WDC) en 1993, el profesionalismo en los dardos alcanzó un nivel completamente diferente. Mientras la BDO seguía operando con una mentalidad en parte amateur, la PDC se concibió desde el principio como una organización de entretenimiento deportivo comercial.
Los premios subieron de manera vertiginosa: donde el Lakeside pagaba decenas de miles de libras en el mejor de los casos, la PDC empezó a ofrecer cientos de miles y luego millones. En 2024, la dotación total del PDC World Championship superó las 2,5 millones de libras, con 500.000 para el ganador.
El circuito de la PDC también ofrece a los jugadores una estructura completa: el PDC Pro Tour (una serie de torneos a lo largo del año), la European Tour, la Players Championship y los grandes torneos con televisión. Un jugador en el top 30 del ranking PDC puede tener suficiente actividad competitiva y premios como para vivir exclusivamente del dardo.
La disolución de la BDO y el presente unificado
En 2020, la BDO se disolvió oficialmente por problemas financieros, poniendo fin a más de 65 años de historia. La mayoría de los jugadores y torneos que quedaban en la órbita de la BDO se integraron gradualmente en el circuito WDF o encontraron acomodo en la PDC.
Hoy, los dardos de élite tienen dos grandes estructuras: la PDC para el circuito profesional de máximo nivel, y la WDF para el circuito internacional semiprofesional y amateur. La profesionalización del deporte es irreversible, y la trayectoria de crecimiento en premios, cobertura y audiencias apunta a que los dardos seguirán expandiéndose como espectáculo deportivo global.