Hace apenas una generación, los torneos de disc golf se disputaban ante decenas de aficionados en parques locales, con más jugadores en el campo que espectadores en las gradas. La transformación del deporte en las últimas dos décadas ha sido tan radical que los grandes eventos actuales de la PDGA se miden en decenas de miles de seguidores, tanto presenciales como en la audiencia digital global.
De los parques locales a los grandes eventos
El disc golf tiene una historia organizativa que comienza a tomar forma a finales de los años 70, cuando la PDGA —la Professional Disc Golf Association— se fundó en 1976. Durante las primeras décadas, los campeonatos del mundo de la PDGA eran eventos relativamente modestos: bien organizados y con un nivel de juego exigente, pero sin el aparato mediático que tienen hoy.
La razón era estructural: el disc golf se juega en campos al aire libre, con 18 hoyos dispersos por bosques, parques o terrenos con obstáculos naturales. El espectador que quería seguir la competición tenía que caminar largo rato entre hoyos, sin gradas, sin pantallas de retransmisión y a menudo con poca visibilidad de los lanzamientos. No era un deporte fácil de consumir como espectáculo.
El cambio que lo transformó todo: el vídeo en internet
El punto de inflexión en la historia de la audiencia del disc golf fue la aparición de la cobertura en vídeo de alta calidad en internet. A mediados de la década de 2010, productoras independientes como Jomez Pro comenzaron a grabar los torneos de élite con equipos profesionales y a publicar las rondas completas en YouTube de forma gratuita.
El resultado fue explosivo. Las visualizaciones de estos vídeos crecieron de decenas de miles a millones. El disc golf, que nunca había tenido presencia televisiva real, encontró en el vídeo online el vehículo perfecto para mostrar sus cualidades: el vuelo de los discos filmado desde ángulos bien escogidos, los comentarios detallados de las jugadas, la tensión de los últimos hoyos de una ronda decisiva.
El PDGA World Championship: el evento de referencia
El PDGA World Championship es el torneo con mayor asistencia en el calendario anual del disc golf. El campeonato del mundo adulto se celebra cada año en una ubicación diferente —normalmente en Estados Unidos— y su formato de varios días de competición genera una acumulación de asistentes que en las últimas ediciones ha superado las expectativas de los organizadores.
Los datos de asistencia del PDGA World Championship reflejan directamente el crecimiento del deporte: mientras que a principios de los años 2000 los espectadores se contaban en pocos centenares, las ediciones más recientes han atraído a varios miles de aficionados presenciales cada día de competición, con totales acumulados a lo largo del torneo que antes habrían sido inimaginables.
Los torneos de la DGPT y el nuevo público
La creación de la Disc Golf Pro Tour (DGPT) en 2016 fue otro elemento clave en el crecimiento de la audiencia. La DGPT organizó una serie de torneos de alto nivel con mayor inversión en producción audiovisual, infraestructura para espectadores y difusión en redes sociales.
Los eventos de la DGPT Elite Series, especialmente los que se celebran en campos como el Winthrop Gold Course en Rock Hill (Carolina del Sur) o el Blue Hill Course en Maine, se han convertido en puntos de peregrinación para los aficionados del disc golf. Los hoyos más fotogénicos y técnicamente exigentes de estos campos generan concentraciones de espectadores que hace diez años nadie habría podido imaginar para este deporte.
El futuro de la asistencia
El crecimiento de la audiencia del disc golf no parece haber alcanzado su techo. El deporte está en plena expansión a nivel mundial, con millones de nuevos practicantes que se incorporaron especialmente durante la pandemia de 2020, cuando los campos al aire libre eran uno de los pocos espacios disponibles para la actividad física. Muchos de esos nuevos practicantes se han convertido en espectadores de los torneos de élite, tanto online como presencialmente. Los récords de asistencia del PDGA siguen cayendo.