El slopestyle y el big air son las dos disciplinas del esquí freestyle más directamente influenciadas por la cultura del snowboard y los sports de acción. Ambas se incorporaron al programa olímpico en Sochi 2014 y desde entonces han experimentado una evolución vertiginosa en dificultad y espectacularidad.
El slopestyle: el parque de nieve como escenario
El slopestyle se disputa en un parque de nieve diseñado específicamente para la competición. Es una pendiente de varios cientos de metros de longitud equipada con distintos tipos de obstáculos distribuidos en secciones:
Las secciones de un parque de slopestyle
Sección de rails: la parte inicial del parque suele incluir múltiples barras metálicas, tubos y estructuras sobre las que los esquiadores deslizan. Existen multitud de variantes: rails rectos, rails en curva (llamados «rainbow rails»), rails inclinados (down rails, up rails), y estructuras combinadas como las «bonks» o las «boxes». En cada estructura el atleta puede elegir qué truco ejecutar: entrar de frente o de espaldas, girar antes de montar, deslizar solo con un esquí, etc.
Sección de saltos medios: una o dos rampas de tamaño intermedio donde los atletas ejecutan trucos de dificultad media-alta. Estas rampas tienen alturas típicas de entre 3 y 6 metros y permiten trucos de hasta 1080° de rotación con flips.
Sección de gran salto: el clímax del recorrido es siempre un salto de gran tamaño (llamado «feature» o «big kicker») donde se ejecutan los trucos más difíciles y espectaculares del run. En una competición olímpica, estos saltos pueden tener más de 10 metros de altura y permitir rotaciones de 1440° o más con múltiples flips.
La libertad de elección
Una de las características definitorias del slopestyle es la libertad que tienen los atletas para elegir su línea y sus trucos. No hay un recorrido obligatorio: dentro de las secciones definidas, cada esquiador decide qué obstáculos usar, en qué orden y qué truco ejecutar en cada uno. Esto permite la expresión individual y es lo que da al slopestyle su carácter más «artístico» entre las disciplinas de freestyle.
El big air: potencia concentrada
El big air simplifica la propuesta del slopestyle al máximo: hay una única estructura, un gran salto, y el atleta tiene entre uno y tres intentos para ejecutar el mejor truco posible.
La rampa de big air olímpica es una instalación de grandes dimensiones. En los Juegos de Pekín 2022 se utilizó una rampa construida en el complejo de instalaciones olímpicas de la capital china, visible desde kilómetros de distancia. Las rampas de big air pueden tener alturas de hasta 50 metros desde la plataforma de salida hasta la base.
El formato suele incluir dos saltos en la final (en algunas competiciones se cuenta la suma de los dos, en otras solo el mejor). En las finales de Copa del Mundo y en los Juegos Olímpicos se suelen contar los mejores dos saltos de la final y se suma la puntuación.
El sistema de puntuación (slopestyle y big air)
Ambas disciplinas comparten el mismo sistema de puntuación, basado en una escala de 0 a 100 puntos evaluada por un panel de seis jueces:
Dificultad global: el nivel técnico del conjunto de trucos ejecutados. En slopestyle se valora el run completo; en big air, cada salto individualmente. La dificultad se determina por la complejidad de las rotaciones (grados de giro, número de flips) y las grabaciones realizadas.
Variedad: los trucos deben diferenciarse entre sí. En slopestyle, ejecutar el mismo truco en todos los saltos penaliza la puntuación aunque la ejecución sea perfecta. En big air, cuando se hacen dos intentos, se espera que sean trucos distintos o en direcciones distintas.
Ejecución: la limpieza técnica de cada truco. Los jueces penalizan brazos descolocados, posiciones desequilibradas, aterrizajes con toque de mano en la nieve o cualquier desviación del ideal técnico.
Flujo y progresión: en slopestyle, la manera en que el atleta enlaza los distintos obstáculos. Un run fluido, donde el esquiador mantiene la velocidad y la confianza de principio a fin, es más valorado que uno entrecortado aunque contenga trucos individualmente más difíciles.
El sistema de jueces elimina la puntuación más alta y la más baja y promedia las restantes. Los jueces suelen especializarse por secciones del parque.
Los trucos estrella del slopestyle moderno
En el slopestyle y big air de élite se habla ya de rotaciones de 1620° (cuatro giros y medio completos, denominado «quad cork» cuando incluyen flips fuera del eje vertical). El vocabulario incluye los mismos términos que el halfpipe: corks, rodeos, switches, grabs. La diferencia es que en slopestyle los trucos también incluyen deslizamientos en rails donde la creatividad y la originalidad son tan importantes como la dificultad técnica.