En el esquí de montaña, la velocidad de ascenso es la medida fundamental del rendimiento. Todos los demás factores (descenso, transiciones, táctica) son importantes, pero el ritmo de subida con pieles es el que distingue a los mejores atletas del mundo de los demás. Las marcas en este aspecto son algunas de las más impresionantes del deporte de resistencia en general.
La métrica del ascenso: metros por hora
La forma más universal de medir la velocidad de ascenso en montaña es el «desnivel por hora» o «metros de desnivel positivo por hora» (m+/h). Esta métrica permite comparar esfuerzos en circuitos de diferentes longitudes y pendientes.
Montañeros de excursión: 300-500 m+/h en condiciones normales Esquiadores de travesía recreativos: 600-1.000 m+/h en buena forma Atletas amateur competitivos: 1.000-1.500 m+/h Atletas de skimo de nivel nacional: 1.500-2.000 m+/h Atletas de élite mundial de skimo: 2.000-2.500+ m+/h
Estos rangos son aproximados y varían según la altitud (a mayor altitud, menor velocidad), las condiciones de nieve y la pendiente del terreno.
Los récords en kilómetro vertical de Copa del Mundo
Los mejores tiempos en el kilómetro vertical del circuito de Copa del Mundo ISMF se sitúan en el rango de 24-27 minutos para los hombres y 28-33 minutos para las mujeres. Esto implica velocidades de ascenso de aproximadamente:
Hombres: 1.000 metros de desnivel en 25 minutos = 2.400 metros por hora Mujeres: 1.000 metros de desnivel en 30 minutos = 2.000 metros por hora
Para mantener estas velocidades durante 25-30 minutos sin descanso se necesita una capacidad aeróbica extraordinaria. Los estudios fisiológicos de los mejores atletas de skimo muestran VO2max de entre 80 y 90 ml/kg/min (comparado con los 45-55 ml/kg/min de la población física activa general y los 70-80 ml/kg/min de los corredores de fondo de élite).
Las velocidades en la modalidad individual
En una carrera individual de skimo de larga distancia, la velocidad de ascenso media es inferior a la del kilómetro vertical, porque los atletas deben gestionar el esfuerzo para durar horas (no 25-30 minutos). Los valores típicos son:
Élite masculina: 1.500-1.800 m+/h de velocidad media en una carrera de 3 horas Élite femenina: 1.200-1.500 m+/h de velocidad media en una carrera de 3 horas
La distribución del esfuerzo a lo largo de la carrera no es uniforme: las subidas iniciales suelen ser más lentas (por la estrategia de conservar energía) y las del final, si la táctica y la condición física lo permiten, pueden ser más rápidas (por la adrenalina de la competición final).
Las ascensiones de referencia fuera del circuito
Más allá del circuito formal de la ISMF, algunas ascensiones fuera de la competición oficial son referencias importantes para la comunidad del skimo:
Kilian Jornet y el Mont Blanc: subida desde Chamonix (1.035 m) hasta la cima (4.808 m) en menos de 3 horas, lo que implica ascender 3.773 metros de desnivel en ese tiempo. Velocidad media de más de 1.200 metros por hora durante toda la subida, incluyendo tramos de glacia y nieve en altitud superior a 4.000 metros.
Las ascensiones en kilómetro vertical «salvaje»: algunos atletas establecen marcas en ascensiones no homologadas que sirven como referencias informales para la comunidad. Jornet y otros atletas de su generación tienen marcas en ascensiones concretas (picos del Pirineo, cimas de los Alpes) que son referencia para quienes practican el skimo recreativo de alto nivel.
Los límites fisiológicos
Los científicos del deporte que estudian los límites del ascenso humano coinciden en que las velocidades actuales de los mejores skimers están muy cerca del límite teórico. Para seguir mejorando los récords en kilómetro vertical, los atletas necesitarían o bien un VO2max superior al máximo jamás documentado en la especie humana, o bien una mejora radical en la economía de movimiento (la energía necesaria por metro de desnivel ascendido).
Ambas mejoras son posibles en pequeñas magnitudes, pero los saltos grandes que hemos visto en las últimas décadas serán difíciles de mantener. Los récords seguirán cayendo, pero en incrementos cada vez más pequeños.