El esquí alpino es una disciplina de alta velocidad con un riesgo de lesión significativo. El reglamento de la FIS establece especificaciones técnicas precisas para cada pieza del equipo, con el objetivo de garantizar la seguridad de los competidores y la igualdad de condiciones entre ellos.
El casco: obligatorio para todos
Desde la tragedia de varios esquiadores de competición en los años 2000, el casco es obligatorio en todas las disciplinas del esquí alpino de competición. Debe estar homologado según los estándares de seguridad internacionales que reconoce la FIS.
En las disciplinas de velocidad (descenso y súper-G), los cascos son integrales (cubren también la barbilla) y aerodinámicos. En slalom y gigante, los cascos pueden ser de tipo abierto o cerrado, pero siempre homologados.
Los esquís: longitudes mínimas por disciplina
La FIS establece longitudes mínimas para los esquís según la disciplina y el género. El incumplimiento de estas medidas puede conllevar descalificación:
| Disciplina | Masculino | Femenino |
|---|---|---|
| Descenso | 218 cm | 210 cm |
| Súper-G | 205 cm | 200 cm |
| Gigante | 193 cm | 188 cm |
| Slalom | 165 cm | 155 cm |
Además de la longitud, hay especificaciones sobre el radio mínimo de curva de los esquís (cuánto deben curvarse), para evitar esquís demasiado especializados que den ventaja técnica artificial.
El traje: aerodinámica regulada
Los trajes de competición son completamente ajustados al cuerpo para minimizar la resistencia aerodinámica. Sin embargo, la FIS regula que:
- El material no puede generar sustentación aerodinámica (tipo parapente o velaje).
- No puede incorporar elementos rígidos estructurales en el exterior.
- Las medidas deben cumplir los límites de permeabilidad al aire establecidos.
En velocidad (descenso y súper-G), los trajes son de una pieza con relleno en ciertas zonas. En técnica (slalom y gigante), los trajes son más ligeros y ajustados.
Las protecciones: obligatorias en slalom
En el slalom, son obligatorias:
- Espinilleras: protectores de plástico duro que cubren las piernas desde el tobillo hasta la rodilla, diseñadas para recibir el impacto de los banderines.
- Protectores de brazo: carcasas rígidas o semirrígidas que cubren la parte exterior del antebrazo.
- Guantes con escudo: guantes con una zona rígida en el dorso para impactar los banderines sin lesionarse los nudillos.
En descenso y súper-G, los protectores de espalda son muy habituales aunque no siempre obligatorios por reglamento. Los airbags integrados en el traje son cada vez más frecuentes.
Las gafas de esquí
Las gafas (mascarillas) son obligatorias por seguridad. Deben tener lentes irrompibles y proporcionar protección UV y contra el viento. En velocidad, las gafas se integran herméticamente al casco para evitar resistencia aerodinámica.
El control de material
Antes de cada carrera, los esquís pasan por un control de material en el que los técnicos de la FIS verifican longitud, radio de curva y marca. Después de la llegada, los esquiadores del podio pueden ser sometidos a un nuevo control de material para confirmar que su equipo era reglamentario.