El slalom gigante, conocido habitualmente como GS (por sus siglas en inglés, Giant Slalom), es la disciplina intermedia del esquí alpino: más rápido que el slalom, pero más técnico que el súper-G. Es la prueba en la que muchos expertos consideran que se ve el esquí alpino en su forma más completa y equilibrada.
Las puertas del gigante
A diferencia del slalom, las puertas del gigante son paneles rectangulares (no banderines simples) formados por dos postes con una banda de tela entre ellos. Los paneles alternan entre rojo y azul.
La separación entre puertas es considerablemente mayor que en slalom:
- Distancia mínima horizontal entre puertas: 10 metros (frente a 0,75 en slalom).
- Distancia mínima vertical entre puertas: sin un mínimo tan restrictivo, pero el trazador diseña el recorrido para crear arcos amplios y fluidos.
Esta mayor separación implica que el esquiador traza curvas más largas y a mayor velocidad, y no golpea las puertas: pasa por el interior del panel sin contacto.
Características técnicas
El gigante exige un tipo de esquí diferente al del slalom:
- Esquís más largos y rígidos: en gigante masculino, la longitud mínima es de 193 cm (185 cm en femenino). Son mucho más largos que los de slalom.
- Técnica de carving: los esquiadores buscan “cortar” la nieve con el canto del esquí para trazar curvas limpias y rápidas sin derrapar.
- Velocidades: entre 60 y 90 km/h, muy superiores al slalom pero inferiores al súper-G.
El recorrido
- Desnivel masculino: entre 300 y 450 metros verticales.
- Desnivel femenino: entre 250 y 400 metros verticales.
- Número de puertas: entre 56 y 70 (masculino), siempre que representen entre el 11% y el 15% del desnivel total en metros.
El formato de dos mangas
Al igual que el slalom, el gigante se disputa en dos mangas por recorridos diferentes en la misma pista. Los 30 mejores de la primera manga acceden a la segunda. El orden de salida en la segunda manga es el inverso al resultado de la primera.
El tiempo final es la suma de las dos bajadas. Una diferencia de 0,5 segundos entre los mejores al acabar la primera manga puede cambiar completamente con el resultado de la segunda.
Por qué el gigante es la prueba de referencia
El gigante es la disciplina que más universalmente se practica y entrena en el mundo del esquí competitivo. Es la base técnica sobre la que se construyen las demás especialidades: sin un buen gigante, difícilmente se puede ser un gran slalomista ni un buen velocista.