El salto de esquí es una de las disciplinas más espectaculares del deporte de invierno: los saltadores se lanzan desde una rampa a más de 90 km/h, vuelan durante varios segundos a metros del suelo y aterrizan en una pendiente inclinada. La combinación de distancia y técnica decide al ganador.
Los dos tipos de trampolín
Trampolín normal (NH - Normal Hill): punto K a 90 metros. Los saltadores alcanzan entre 90 y 110 metros en condiciones normales. La primera competición de los Juegos Olímpicos es siempre en el trampolín normal.
Trampolín grande (LH - Large Hill): punto K a 120 metros. Los saltadores alcanzan entre 120 y 145 metros. Hay competición individual y por equipos. Las marcas actuales superan los 145 metros en el trampolín grande.
Existe también el vuelo de esquí (Ski Flying), con trampolines de más de 180 metros de punto K, aunque esta modalidad no es olímpica.
Cómo se calcula la nota de distancia
El punto K es el punto de referencia. Si el saltador aterriza exactamente en el punto K, recibe 60 puntos de distancia (en trampolín normal) o 60 puntos (en trampolín grande). Por cada metro que supera el punto K, se añaden 1,8 o 2,4 puntos (según el trampolín). Por cada metro por debajo, se restan.
La nota de estilo
Cinco jueces puntúan el vuelo y el aterrizaje independientemente, en una escala de 0 a 20. Se eliminan la nota más alta y la más baja, y se suman las tres restantes. Las notas de estilo máximas son, por tanto, 60 puntos en total.
Los criterios de estilo incluyen:
- Posición en el vuelo: inclinación del cuerpo sobre los esquís, apertura en V y estabilidad.
- Aterrizaje: el aterrizaje ideal es el telemark, con una pierna adelantada y la rodilla trasera rozando la nieve, los brazos extendidos. La caída descuenta varios puntos.
Compensaciones por viento y puerta de salida
Las condiciones de viento afectan enormemente al salto. Para compensar, el reglamento FIS permite ajustar la puerta de salida (el punto desde donde inicia el descenso) antes de cada salto. Si hay viento de cara (favorable), el saltador sale desde abajo y recibe menos puntos de compensación. Si hay viento de cola (desfavorable), sale desde arriba y recibe puntos extra. Esto garantiza que todos los saltadores compiten en condiciones equitativas.