Las puertas son el elemento definitorio del esquí alpino de competición. Sin ellas, el descenso de montaña sería libre; con ellas, se convierte en una disciplina de precisión y velocidad con un recorrido obligatorio que todos los competidores deben seguir.
¿Qué es exactamente una puerta?
Una puerta está formada por dos postes (puertas de panel) o dos banderines simples del mismo color, instalados en la nieve transversalmente a la dirección de descenso. Cada puerta tiene:
- Banderín exterior: el poste más alejado del recorrido ideal. Es el que marca el límite exterior de la puerta.
- Banderín interior: el poste más cercano al recorrido ideal. Es el que el esquiador debe pasar por dentro, y en slalom suele derribar con la pierna o el brazo.
La línea imaginaria que une los dos banderines es la línea de la puerta. El esquiador debe cruzar esta línea entre los dos postes.
La regla del paso correcto
Para que el paso por una puerta sea válido, el esquiador debe:
- Cruzar la línea de la puerta con ambos pies en el lado interior (entre los dos banderines, no por fuera de ninguno de ellos).
- Las puntas de los esquís también deben pasar por el interior de la puerta.
Si solo un pie pasa por el interior, o si el esquiador esquiva la puerta por fuera del banderín exterior, el paso no es válido y el esquiador es descalificado.
Tipos de puertas según la disciplina
- Slalom: banderines simples en postes flexibles. Se alternan colores rojo y azul. El banderín interior está diseñado para ceder y rebotar cuando el esquiador lo golpea.
- Slalom gigante: paneles rectangulares (dos postes con tela entre ellos). Se alternan rojo y azul. El esquiador no los golpea deliberadamente.
- Súper-G y descenso: paneles más grandes. Todas las puertas son del mismo color (habitualmente naranja o rojo). La separación entre puertas es mucho mayor.
Las puertas de slalom: diseñadas para ser golpeadas
Las puertas del slalom son las únicas que están específicamente diseñadas para ser impactadas. El poste interior tiene una bisagra en la base que le permite plegarse completamente y rebotar a su posición original. Esto permite que los esquiadores pasen directamente por encima de ellas sin riesgo de caer ni de penalización.
El poste exterior, sin embargo, es más alto y rígido. Golpear el poste exterior puede desviar al esquiador o hacerle caer, además de no contar como un paso válido si no se ha cruzado la línea de la puerta correctamente.