Las banderas, o flags, son el elemento más característico de este deporte. Son la alternativa al placaje del fútbol americano y definen toda la filosofía del juego: competición intensa sin contacto físico peligroso.
El cinturón y las banderas
Cada jugador lleva un cinturón de flag football con entre 1 y 3 banderas de velcro colgadas a los lados. El velcro permite que la bandera se desprenda con un tirón limpio sin causar daño al jugador. El cinturón debe ir bien ajustado a la cintura, ni demasiado suelto ni demasiado alto.
Los colores de las banderas habitualmente distinguen a los dos equipos: un equipo juega con flags rojas y el otro con flags azules, por ejemplo. Esto facilita la visión del árbitro desde la distancia.
Cómo se arranca la bandera
El defensor debe arrancar la bandera del portador del balón con la mano abierta, sin agarrar la ropa ni empujar al rival. El movimiento correcto es tirar de la bandera hacia fuera hasta que el velcro ceda. Una vez conseguido, el defensor debe levantar la bandera visiblemente para que el árbitro pueda confirmar la jugada detenida.
No es válido derribar al portador, sujetarlo del cuerpo, empujarlo fuera del campo ni golpearlo. Cualquiera de estas acciones supone penalización y, en casos graves, expulsión.
Lo que no puede hacer el portador del balón
El jugador que lleva el balón tiene prohibido:
- Proteger las flags con las manos o los brazos, colocándolos delante del cinturón para impedir el acceso al defensor.
- Girar el cinturón de forma deliberada para poner las flags fuera del alcance.
- Stiff-arm (apartar con el brazo al defensor que intenta quitarle la bandera).
Estas infracciones se penalizan con pérdida de yardas y, repetidas, pueden suponer la expulsión del jugador.
Banderas del árbitro
No hay que confundir las banderas de los jugadores con las banderas amarillas que lanza el árbitro al campo para señalar penalizaciones. Son objetos distintos: las de los jugadores son las que definen la táctica del juego; las del árbitro son la señal oficial de infracción.