Faltas comunes en floorball
El reglamento del floorball distingue entre faltas leves, que se sancionan con golpe franco para el equipo contrario, y faltas graves, que llevan aparejada una sanción disciplinaria. Entre las faltas más habituales encontramos: levantar el stick por encima de la cintura, bloquear o sujetar el stick del rival, dar patadas deliberadas a la pelota con intención de marcarla, empujar a un adversario sin que haya disputa de pelota, o interferir físicamente con el portero dentro de su zona.
El árbitro señala las faltas levantando el silbato y detiene el juego para conceder el golpe libre correspondiente. En el floorball de élite, los árbitros tienden a dejar jugar si la ventaja favorece al equipo que recibió la falta, aplicando la “regla de la ventaja” similar a la del fútbol.
La tarjeta azul: exclusión temporal
La tarjeta azul es la principal sanción disciplinaria del floorball y equivale a una exclusión temporal de 2 minutos. El jugador sancionado debe sentarse en el banquillo de exclusiones —separado del banquillo del equipo— mientras su equipo juega con un jugador menos. Si durante esos 2 minutos el equipo contrario marca un gol, el jugador excluido puede volver inmediatamente a la pista.
Las tarjetas azules se conceden por faltas graves o reiteradas, comportamiento antideportivo, o acciones peligrosas que no justifican la expulsión definitiva. Un mismo jugador puede acumular varias tarjetas azules durante el partido.
La tarjeta roja: expulsión definitiva
La tarjeta roja supone la expulsión definitiva del jugador para el resto del encuentro. Se aplica en casos de violencia, insultos graves, comportamiento antideportivo extremo o cuando un jugador acumula un número determinado de tarjetas azules según el reglamento de competición. El equipo que recibe la roja juega en inferioridad durante 5 minutos o hasta que encaje un gol, según el reglamento.
El penalti desde los 7 metros
El penalti de floorball es un mano a mano entre un atacante y el portero. Se lanza desde una línea situada a 7 metros de la portería. El lanzador debe aproximarse desde fuera de esa marca, llevar la pelota en el stick y disparar en un movimiento continuo sin detener la carrera. No está permitido el tiro parado.
El portero puede moverse libremente durante el lanzamiento pero no puede avanzar más allá de su zona hasta que el atacante haya tocado la pelota. Si el tiro falla o el portero lo detiene, el juego no continúa con rebote: se concede saque de portero o golpe franco según la situación.