Estructura de los tres periodos
El floorball oficial se juega en tres periodos de 20 minutos de tiempo efectivo, separados por descansos de 10 minutos. Entre el primer y el segundo periodo, los equipos cambian de campo. Al inicio de cada periodo, el juego se reanuda con un bully-off (saque inicial) en el centro del campo.
Esta estructura de tres periodos es una herencia directa del hockey sobre hielo y contrasta con los dos tiempos de otros deportes de sala como el balonmano o el fútbol sala. Los tres periodos permiten un mayor dinamismo táctico y facilitan los ajustes entre periodos.
El tiempo efectivo
Una de las características más importantes del floorball es el uso del tiempo efectivo: el cronómetro se detiene en cada interrupción del juego y solo avanza cuando la pelota está en movimiento y los jugadores están disputando el partido. Esto incluye pausas por faltas, goles, saques, lesiones, tiempos muertos y cualquier otra detención que el árbitro señale.
El tiempo efectivo garantiza que los 60 minutos reglamentarios sean de juego activo real. En la práctica, un partido de floorball dura entre 75 y 95 minutos desde el inicio hasta el final del tercer periodo, dependiendo del número de interrupciones.
Tiempos muertos
Cada equipo tiene derecho a solicitar un tiempo muerto por partido, de 60 segundos de duración. El entrenador puede pedirlo al árbitro durante cualquier pausa del juego cuando su equipo está en posesión o cuando el balón no está en juego. Los tiempos muertos son especialmente valiosos en los tramos finales del tercer periodo para dar instrucciones tácticas o frenar el ritmo del rival.
Prórroga y tanda de penaltis
Si el marcador está igualado al final del tercer periodo en una eliminatoria, se disputa una prórroga bajo la modalidad de “golden goal” o gol de oro: el primer equipo que marca gana el partido. La prórroga se juega en formato reducido de 3 jugadores de campo más portero por equipo, durante un máximo de 10 minutos.
Si ningún equipo marca en la prórroga, el ganador se decide en una tanda de penaltis. Cada equipo designa lanzadores que se enfrentan en mano a mano contra el portero rival desde los 7 metros. En las ligas de temporada regular, el sistema de puntuación suele otorgar 3 puntos por victoria en tiempo reglamentario, 2 puntos por victoria en prórroga o penaltis, y 1 punto para el equipo que pierde en prórroga o penaltis.