El stick: medidas y características reglamentarias
El stick de floorball es el elemento más característico del deporte. Según el reglamento de la IFF, debe cumplir varias condiciones: la longitud total no puede superar los 105 centímetros, el palo debe ser hueco y de un solo color principal, y la hoja debe estar fabricada en plástico. La curvatura máxima de la hoja está limitada a 30 mm para evitar ventajas técnicas excesivas y garantizar la uniformidad del juego.
Los sticks se fabrican en fibra de vidrio, carbono o plástico compuesto. Los modelos de competición de alto nivel utilizan fibra de carbono para maximizar la rigidez y la transferencia de energía en el golpe, mientras que los sticks de iniciación son de plástico puro. El peso varía entre 180 y 350 gramos.
Normas de uso del stick durante el juego
El reglamento establece varias restricciones sobre cómo se puede usar el stick en juego. La más importante es la prohibición de levantar el stick por encima de la cintura al golpear o intentar golpear la pelota: cualquier acción de stick que supere la altura de la cadera en contacto o proximidad a otro jugador se considera peligrosa y se penaliza con falta.
También está prohibido bloquear deliberadamente el stick del adversario, sujetarlo con la mano o golpear el palo contrario de forma que impida el juego normal. El stick se puede usar para disputar la pelota en el suelo, pero no para interferir con el cuerpo o el movimiento del rival.
La pelota oficial de floorball
La pelota oficial mide 72 milímetros de diámetro, pesa 23 gramos y tiene exactamente 26 agujeros distribuidos de forma uniforme por su superficie. Está fabricada en plástico duro de alta resistencia. Su diseño perforado reduce la resistencia aerodinámica pero también hace que vuele de manera diferente según la temperatura y la humedad ambiental.
Pese a su ligereza, la pelota puede alcanzar velocidades superiores a los 200 km/h en los tiros de competición. Esta combinación de poco peso y alta velocidad requiere un nivel de precisión técnica muy elevado, especialmente para los porteros.
Restricciones sobre el contacto con la pelota
Los jugadores de campo pueden controlar la pelota con el cuerpo, detenerla con el pie o deflectarla con la pierna, pero no pueden dar pasos deliberados con la pelota controlada con el pie ni dirigirla intencionadamente con el pie hacia la portería contraria. Patear la pelota directamente para marcar gol no es válido.
El portero, en cambio, puede usar pies, manos y cuerpo sin restricciones dentro de su zona semicircular, pero no puede retener la pelota durante más de 3 segundos antes de ponerla en juego.