La clasificación —conocida en inglés como qualifying— es la sesión del sábado en la que los pilotos determinan el orden de la parrilla de salida para el Gran Premio del domingo. Se estructura en tres fases eliminatorias denominadas Q1, Q2 y Q3. En cada una, los pilotos tienen un tiempo limitado para marcar la vuelta más rápida posible con sus monoplazas preparados al máximo nivel de puesta a punto.
Q1 es la primera fase y la más concurrida: los veinte pilotos del campeonato compiten durante 18 minutos. Al finalizar, los cinco más lentos quedan eliminados y saldrán del puesto 16 al 20 en la parrilla. Q2 dura 15 minutos con los quince restantes y elimina a otros cinco, que ocuparán las posiciones 11 a 15. Q3 reúne a los diez pilotos más rápidos en una sesión de 12 minutos donde se disputa la pole position y las nueve plazas siguientes.
Una regla estratégica importante afecta a los diez pilotos que llegan a Q3: deben salir la carrera con el compuesto de neumático con el que marcaron su mejor vuelta en Q2. Esto obliga a los equipos a pensar con antelación qué tipo de goma llevan en Q2: si usan el blando para ir más rápido, saldrán con ese neumático —que se desgasta antes— al inicio de la carrera. Si prefieren el medio para tener más opciones estratégicas, puede que no lleguen a Q3. Esta tensión entre velocidad y estrategia es uno de los elementos más interesantes del sábado en la Fórmula 1.