Juan Manuel Fangio: el maestro que definió una época
Ningún piloto en la historia de la Fórmula 1 ha dominado su era con la absoluta superioridad de Juan Manuel Fangio. El argentino, nacido en Balcarce en 1911, ganó cinco campeonatos del mundo (1951, 1954, 1955, 1956 y 1957) con cuatro constructores diferentes: Alfa Romeo, Mercedes-Benz, Ferrari y Maserati. Su porcentaje de victorias sobre carreras disputadas —24 victorias en 51 participaciones— sigue siendo el más elevado de la historia.
Fangio era el epítome del piloto completo: inteligencia táctica suprema, suavidad en el manejo del volante, capacidad para preservar el coche y atacar en el momento preciso. Su victoria en el Gran Premio de Alemania de 1957 en Nürburgring, en la que remontó desde la tercera posición después de una parada en boxes para cambiar neumáticos y superó a sus rivales batiendo el récord de vuelta en los últimos giros, es frecuentemente citada como la mayor actuación de conducción de la historia del automóvil.
Ayrton Senna: el mito inmortal
Ayrton Senna (1960–1994) es la figura más mítica de la Fórmula 1 y, probablemente, del deporte del siglo XX. El brasileño de São Paulo ganó tres campeonatos del mundo (1988, 1990 y 1991) y 41 Grandes Premios, pero su leyenda trasciende con creces los números.
Senna era diferente. Pilotaba con una intensidad espiritual que él mismo describía en términos casi místicos. Su rivalidad con el francés Alain Prost es la más rica y compleja de la historia del deporte: dos campeones en el mismo equipo (McLaren, 1988-1989), dos concepciones opuestas del pilotaje —la intuición indomable de Senna frente al racionalismo calculado de Prost—, y una serie de colisiones que determinaron dos campeonatos del mundo de manera polémicísima (Japón 1989 y 1990).
La muerte de Senna en Imola el 1 de mayo de 1994, a los 34 años, mientras lideraba el Gran Premio de San Marino, convirtió a un campeón en una leyenda inmortal. Su nombre sigue siendo el más evocado en cualquier conversación sobre pilotos míticos.
Michael Schumacher: la dominación total
Michael Schumacher fue el piloto más completo de la historia desde el punto de vista técnico y competitivo. El alemán de Kerpen ganó siete campeonatos del mundo —empatado con Hamilton como el récord absoluto—: uno con Benetton (1994, 1995) y cinco consecutivos con Ferrari (2000–2004).
Sus cinco títulos consecutivos con Ferrari entre 2000 y 2004 constituyen el período de dominación más prolongado en la historia del campeonato. Schumacher redefinió la preparación física del piloto de F1, estableció nuevos estándares en el trabajo con los ingenieros y fue el primero en integrar de manera sistemática la telemetría y el análisis de datos en la preparación de carrera.
Schumacher también estableció el récord de 91 victorias en Grandes Premios, un hito que parecía inalcanzable… hasta que Lewis Hamilton lo superó en el Gran Premio de Eifel de 2020.
Lewis Hamilton: el más ganador de la historia
Lewis Hamilton es el piloto con más victorias (103) y más poles position (104) en la historia de la Fórmula 1. Sus siete campeonatos del mundo (2008, 2014, 2015, 2017, 2018, 2019 y 2020) empatan con Schumacher en el récord absoluto.
Hamilton es también el primer —y hasta hoy único— piloto negro de F1, y su activismo en favor de la diversidad, la igualdad racial y la sostenibilidad ambiental ha añadido a su figura deportiva una dimensión social que pocos atletas de cualquier disciplina han alcanzado.
Max Verstappen y la nueva era
Desde 2021, el neerlandés Max Verstappen ha inaugurado una nueva era de dominación. Sus cuatro campeonatos consecutivos (2021, 2022, 2023, 2024) con Red Bull Racing lo sitúan como el piloto más exitoso de la presente generación. La temporada 2023, en la que ganó 19 de las 22 carreras del campeonato, es la más dominante de la historia moderna de la F1 por margen de victorias.
Con 28 años y más de 60 victorias, Verstappen tiene la edad y el rendimiento para amenazar todos los récords históricos en los próximos años.