La historia de los equipos de la Fórmula E ha evolucionado enormemente desde las primeras temporadas. En los comienzos, el campeonato era dominado por estructuras privadas y equipos privados respaldados por marcas. Gradualmente, los grandes fabricantes fueron tomando el control de los equipos existentes o creando nuevas estructuras propias, transformando el panorama competitivo. El equipo e.dams-Renault fue el gran dominador de las primeras temporadas, con Sébastien Buemi como piloto estrella y varios títulos de pilotos y constructores en su palmarés de las primeras cuatro temporadas.
A partir de la era Gen2, DS Techeetah se convirtió en la fuerza dominante del campeonato. La asociación entre DS Automobiles —la marca premium del Grupo PSA, hoy Stellantis— y el equipo chino Techeetah produjo una máquina ganadora que acumuló títulos de pilotos y constructores en temporadas consecutivas. Jean-Éric Vergne ganó dos títulos de pilotos con este equipo, y António Félix da Costa añadió un tercero en la temporada 6 (2019-20). La clave del éxito de DS Techeetah fue la combinación de una unidad de potencia técnicamente avanzada con una gestión estratégica de carrera muy refinada.
Jaguar TCS Racing representa el otro gran polo de éxito del campeonato. El equipo británico, que regresó al automovilismo de primer nivel exclusivamente a través de la Fórmula E, construyó gradualmente una estructura sólida y competitiva que empezó a cosechar victorias regulares a partir de la temporada 4. Con pilotos como Sam Bird y Mitch Evans como pilares del equipo, Jaguar acumuló títulos de equipos y demostró que la perseverancia y el desarrollo continuo pueden compensar la tardanza inicial en llegar al nivel de los mejores.