Jim Brown es una figura única en la historia del fútbol americano. No solo por sus números, que son extraordinarios, sino por la forma en que dominó su época con una potencia física y una velocidad que ningún defensor era capaz de neutralizar. Se marchó cuando todavía era el mejor, dejando a aficionados y analistas preguntándose hasta dónde podría haber llegado.
Orígenes y formación
Nacido el 17 de febrero de 1936 en St. Simons Island, Georgia, Jim Brown destacó desde la adolescencia en múltiples deportes. En la Universidad de Syracuse fue un atleta completo: sobresalió en fútbol americano, baloncesto, béisbol, lacrosse y atletismo. Su versatilidad atlética era la base de un físico sin precedentes en la posición de running back.
Los Cleveland Browns lo eligieron en el sexto puesto del draft de 1957. Era el comienzo de una de las carreras más dominantes que ha producido la liga.
Dominio absoluto sobre el campo
Durante nueve temporadas, Brown fue sencillamente imparable. Su combinación de 1,88 metros y 102 kilogramos de músculo le permitía derribar a los defensas con el hombro mientras su velocidad le permitía esquivar a otros. La combinación era casi imposible de defender.
Lideró la NFL en yardas por tierra en ocho de sus nueve temporadas. Fue elegido para el Pro Bowl en todas ellas. Su media de 5,2 yardas por acarreo a lo largo de toda la carrera sigue siendo la más alta de la historia entre los corredores con más de 1.000 acarreos. En 1963 estableció el récord de yardas en una sola temporada con 1.863, una marca que resistió durante años.
En 1964 fue el artífice del único título de los Cleveland Browns, que derrotaron a los Baltimore Colts en el Campeonato de la NFL. Brown fue, como era habitual, el jugador más valioso del equipo.
Una retirada que asombró al mundo
En el verano de 1965, mientras rodaba la película “The Dirty Dozen” en Londres, Brown anunció su retirada del fútbol americano. Tenía 29 años y estaba en la cima de su carrera. La decisión fue considerada una provocación por el dueño de los Browns, Art Modell, que exigió que regresara al entrenamiento. Brown se negó y nunca volvió a pisar un campo de juego como profesional.
La carrera de actor que siguió no alcanzó el estrellato, pero Brown se convirtió en una figura influyente en la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos y en la promoción del deporte en comunidades desfavorecidas.
El legado imperecedero
Fue introducido en el Pro Football Hall of Fame en 1971. Varios estudios estadísticos avanzados sitúan a Brown como el mejor corredor de toda la historia de la NFL, incluso comparándolo con corredores de épocas más recientes. Su impacto físico y mental sobre el juego de su época fue tan grande que cambió la forma en que los equipos concebían la posición de running back. Jim Brown falleció el 18 de mayo de 2023, pero su legado permanece intacto.