La posición de running back en la NFL ha producido algunos de los jugadores más electrizantes y atléticos en la historia del deporte profesional americano. Desde la brutalidad física de Jim Brown en los años sesenta hasta la elegancia de Barry Sanders en los noventa, pasando por la consistencia sin igual de Emmitt Smith, los grandes corredores han dejado una huella imborrable en los récords de la liga.
Emmitt Smith: la cima de la historia
Emmitt Smith no era el running back más rápido ni el más explosivo de su generación, pero poseía una combinación de visión, resistencia física y longevidad que le permitió construir la mayor carrera como corredor en la historia de la NFL. Jugó 15 temporadas, principalmente con los Dallas Cowboys —con los que ganó tres Super Bowls (1992, 1993 y 1995)— y las últimas dos con los Arizona Cardinals.
En octubre de 2002, en un partido frente a los Seattle Seahawks, Smith superó a Walter Payton como el máximo anotador por tierra de la historia de la liga. Cuando se retiró en 2004, había acumulado 18.355 yardas, una cifra que hoy sigue siendo el récord absoluto de la NFL. Fue inductado al Pro Football Hall of Fame en su primera candidatura, en 2010.
Eric Dickerson: la mejor temporada de la historia
Mientras Smith es el rey de la carrera, Eric Dickerson es el rey de la temporada individual. En 1984, su segundo año en la liga con los Los Angeles Rams, Dickerson corrió por 2.105 yardas, superando el récord anterior de O.J. Simpson (2.003 en 1973). Esas 2.105 yardas en una temporada de 16 partidos siguen siendo el récord de la NFL más de 40 años después, resistiendo todos los intentos de superación. Dickerson combinaba una velocidad explosiva con un estilo de carrera elegante que hacía que pareciera más fácil de lo que era.
Barry Sanders: el más especial de todos
Si hay un running back cuyo talento puro supera a todos los demás en la opinión de muchos aficionados y analistas, ese es Barry Sanders. Durante sus diez temporadas con los Detroit Lions (1989-1998), Sanders acumuló 15.269 yardas por tierra con un estilo de juego único: cambios de dirección instantáneos, explosión lateral y una capacidad casi sobrehumana para esquivar tackleadores en espacios reducidos.
Lo extraordinario del legado de Sanders es que se retiró a los 31 años, en la cima de su carrera y a solo 1.457 yardas del récord de Payton de aquella época. Muchos analistas creen que, de haber continuado solo dos temporadas más, habría superado a Smith como el máximo corredor de la historia.
La importancia de la línea ofensiva
Los récords de running backs no se consiguen en solitario. Smith se benefició de una línea ofensiva de los Cowboys que fue dominante durante sus años de mayor éxito. Dickerson tuvo a su disposición un sistema de bloqueo perfectamente adaptado a sus cualidades. La combinación entre el corredor y sus bloqueadores es siempre determinante para acumular yardas a lo largo de una temporada o una carrera.
El futuro de los récords
En la NFL moderna, la posición de running back ha perdido protagonismo relativo frente al juego de pase, lo que hace más difícil que nuevos jugadores acumulen yardas al ritmo de las grandes generaciones de corredores. Sin embargo, jugadores como Derrick Henry han demostrado que la posición sigue siendo capaz de producir actuaciones históricas: Henry superó las 2.000 yardas en 2020, quedándose a solo 105 del récord de Dickerson, la aproximación más cercana en décadas.
El récord de Emmitt Smith parece seguro por muchos años más, pero la búsqueda de los 2.105 yardas en temporada de Dickerson podría ser el siguiente gran desafío para los corredores de élite de la liga.