La intercepción es uno de los momentos más dramáticos del fútbol americano. En un instante, el equipo que atacaba se convierte en defensor, el equipo que defendía tiene el balón y la posibilidad de anotar, y el estadio estalla. Es un cambio de guión instantáneo.
Qué es una intercepción
Una intercepción ocurre cuando un defensor atrapa un pase del quarterback contrario antes de que toque el suelo. El pase, destinado a un receptor ofensivo, es interceptado en el aire por un jugador del equipo defensivo.
Para que sea válida, el defensor debe cumplir las mismas condiciones que un receptor ofensivo:
- Controlar el balón con sus manos o brazos.
- Apoyar al menos un pie dentro del campo (NFL) o dos pies (NCAA).
- Mantener el control a lo largo del proceso de caída al suelo.
Qué pasa inmediatamente después
Tras la intercepción, el equipo defensor se convierte en equipo ofensivo sin ningún tipo de pausa. El jugador que interceptó el pase puede correr con el balón hacia la end zone contraria (ahora su end zone de ataque).
El equipo que estaba atacando ahora debe intentar derribar al interceptor para limitar el avance. Sus bloqueadores se convierten en tacleadores y viceversa, todo en cuestión de décimas de segundo.
El pick-six: la intercepción convertida en touchdown
Cuando el jugador que intercepta el balón llega corriendo hasta la end zone, se anota un touchdown. Esta jugada se conoce popularmente como pick-six: “pick” por la intercepción y “six” por los 6 puntos del touchdown.
Un pick-six es devastador para el equipo ofensivo: no solo pierde el balón, sino que el rival anota directamente. Además, después del touchdown viene la conversión, y el equipo que interceptó inicia el kickoff. En pocos segundos, el marcador puede cambiar por 8 o más puntos.
La intercepción como arma defensiva
Los coordinadores defensivos diseñan sus esquemas para provocar intercepciones. Las zonas de cobertura intentan confundir al quarterback y hacer que lance hacia zonas protegidas por defensores. Los safeties y cornerbacks que acumulan muchas intercepciones en su carrera se convierten en leyendas defensivas.
La intercepción en la propia end zone también detiene un posible touchdown ofensivo y otorga al equipo defensor el balón en la yarda 20 si no intenta la devolución (touchback).