El juego de carrera es la forma más primitiva y directa de avanzar en fútbol americano. Antes de que la era del pase dominara el deporte, los equipos ganaban partidos principalmente corriendo con el balón. Aunque hoy el pase es más predominante en la NFL, el juego de carrera sigue siendo fundamental: establece el ritmo, cansa a la defensa y abre oportunidades para el pase.
La jugada de carrera más básica comienza en la línea de scrimmage. El quarterback recibe el snap del centro y entrega el balón en mano al running back. Este busca el hueco que abren los blockers y trata de avanzar tantas yardas como pueda. A veces hay apenas medio metro de espacio; otras veces, un bloqueo perfecto abre un pasillo y el corredor puede recorrer 10, 20 o más yardas antes de ser atrapado.
Las estadísticas del juego de carrera se miden en yardas por tierra. El promedio de yardas por intento es el indicador principal de la efectividad del corredor y del sistema de bloqueo del equipo. Un equipo con un sólido juego de carrera es más difícil de defender porque obliga a la defensa a comprometerse con la amenaza terrestre, lo que abre el pase.
Tipos de jugadas de carrera
Existen múltiples variantes de jugadas de carrera. El inside run va por el centro de la línea ofensiva. El outside run (sweep) va por los extremos de la formación. El draw engaña a la defensa haciéndole pensar que es una jugada de pase antes de entregar al corredor. El counter y el reverse usan movimientos de engaño para explotar los huecos que crea la reacción defensiva.
El quarterback corriendo
Cada vez más quarterbacks en la NFL son una amenaza como corredores. Aunque se prioriza su protección (no pueden ser golpeados fuera del área de scrimmage en ciertas situaciones), cuando deciden correr se aplican las mismas reglas que a cualquier corredor. Las carreras del quarterback añaden una dimensión extra que complica enormemente la defensa rival.