El touchdown es la jugada más celebrada del fútbol americano. Cuando la multitud estalla en un estadio de la NFL, casi siempre es porque alguien acaba de anotar uno. Son 6 puntos de golpe, y vienen acompañados de una de las celebraciones más vistosas del deporte.
Qué es un touchdown
Un touchdown se produce cuando un jugador lleva el balón a la zona de anotación (end zone) del equipo contrario con control total del mismo. Basta con que el plano de la end zone sea cruzado por el balón: el jugador no tiene que entrar completamente, ni apoyar los pies dentro. Con que el balón penetre en ese espacio imaginario estando bajo control del portador, es touchdown.
Cómo se puede anotar
Existen varias formas de conseguir un touchdown:
Por carrera (rushing TD): El corredor o el mariscal de campo corre con el balón hasta la end zone. Es la forma más física y directa.
Por recepción (receiving TD): El mariscal de campo lanza el balón y un receptor lo atrapa dentro de la end zone. El receptor debe demostrar control del balón y apoyar al menos un pie en bounds (dentro del campo) en la NFL, o dos pies en la NCAA universitaria.
Touchdown defensivo: Si la defensa intercepta un pase o fuerza un fumble (balón suelto) y el jugador que recupera el balón llega corriendo a la end zone contraria, también es touchdown. Son jugadas que cambian partidos.
Los 6 puntos y la conversión
Un touchdown vale 6 puntos. Inmediatamente después, el equipo anotador tiene una oportunidad de conseguir puntos adicionales con la conversión (point after attempt):
- Patada (PAT): El equipo coloca el balón en la yarda 15 (NFL) y patea entre los palos. Vale 1 punto y tiene una efectividad superior al 99%.
- Jugada de 2 puntos: El equipo ejecuta una jugada ofensiva desde la yarda 2 e intenta cruzar de nuevo la end zone. Vale 2 puntos y es más difícil, pero puede ser decisiva al final de un partido.
Revisión y confirmación
Los touchdowns pueden ser revisados por los árbitros mediante vídeo, especialmente los que se producen en situaciones dudosas cerca de la línea de gol. Un touchdown anulado —por ejemplo porque el receptor no mantuvo el control del balón al caer al suelo— puede cambiar completamente el resultado de un partido.