El Brownlow Medal es el premio más prestigioso del fútbol australiano para un jugador individual. Ganar el Brownlow Medal es la forma en que los árbitros dicen que alguien fue el mejor y más justo de la temporada. Y ganar el Brownlow Medal más de una vez es una hazaña que solo tres jugadores en más de 90 años de historia del premio han conseguido: Haydn Bunton, Bob Skilton e Ian Stewart, que ganaron tres cada uno.
El Brownlow Medal: historia y significado
El Brownlow Medal se entrega desde 1924, en honor a Charlie Brownlow, uno de los fundadores del Geelong Football Club. El primer ganador fue Edward Greeves del Geelong, y desde entonces el premio se ha entregado ininterrumpidamente en cada temporada de la AFL (con la excepción de 2020, cuando la pandemia alteró el formato de la temporada).
El mecanismo de votación es único en el deporte profesional: son los árbitros, no los periodistas ni los entrenadores ni los propios jugadores, quienes deciden quién gana el Brownlow. Después de cada partido, los tres árbitros principales dan sus votos (3, 2 y 1 punto) a los tres jugadores que consideraron los mejores del partido, con especial atención a la conducta deportiva (de ahí el “most fair” del premio). Un jugador que recibe tarjeta durante la temporada queda automáticamente descalificado del premio por esa jornada, aunque puede seguir acumulando votos en las demás.
Haydn Bunton: el primero en ganar tres
Haydn Bunton fue el primer jugador en ganar tres Brownlow Medals, en 1932, 1935 y 1938, todos ellos con los Fitzroy Lions. Bunton está considerado uno de los jugadores más brillantes de la era premoderna del fútbol australiano: un midfielder de extraordinaria habilidad técnica que dominó la competición durante casi una década. Sus tres Brownlow Medals son el primer registro de un jugador que logra repetir como mejor de la competición en múltiples temporadas.
Bob Skilton: la leyenda de South Melbourne
Bob Skilton es, para muchos historiadores del fútbol australiano, el mejor jugador de la era del blanco y negro. Jugó todos sus 237 partidos en la AFL con South Melbourne (hoy Sydney Swans) entre 1956 y 1971, y ganó el Brownlow Medal en 1959, 1963 y 1968. Skilton fue un midfielder pequeño (173 cm) pero de una habilidad técnica excepcional y una lectura del juego que le permitía superar rivales mucho más físicos.
La particularidad de los tres Brownlow Medals de Skilton es que los ganó en tres décadas diferentes (finales de los 50, mediados de los 60 y finales de los 60), lo que ilustra su longevidad y su consistencia a lo largo de más de una década en el máximo nivel.
Ian Stewart: el último en ganar tres
Ian Stewart fue el último jugador en ganar tres Brownlow Medals, en 1966 (con St Kilda), 1969 y 1971 (ambos con Richmond Tigers). Su caso es especialmente notable porque ganó el tercer Brownlow con Richmond, un equipo diferente al que tenía cuando ganó el primero, algo que ilustra tanto su adaptabilidad como su talento individual más allá del sistema táctico de un solo club.
La era moderna: nadie ha superado dos
En los más de 50 años transcurridos desde que Ian Stewart ganó su tercer Brownlow Medal en 1971, ningún jugador ha vuelto a ganar el premio más de dos veces. Gary Ablett Jr. ganó dos (2009 y 2013), una hazaña que prácticamente todos los analistas consideraban imposible de repetir en la era moderna de la AFL.
¿Por qué es tan difícil ganar el Brownlow repetidamente en la era moderna? Varios factores lo explican. Los equipos de la AFL moderna analizan exhaustivamente a los mejores jugadores del mercado y diseñan estrategias específicas para neutralizarlos. Un jugador que gana el Brownlow se convierte inmediatamente en el objetivo principal de las defensas rivales la temporada siguiente. Además, el nivel general de calidad de los mediocampistas en la AFL se ha elevado significativamente, haciendo que ganar los votos de los árbitros en 23 jornadas frente a rivales de muy alto nivel sea cada año más difícil.
La gala del Brownlow: un evento social de primer orden
La ceremonia de entrega del Brownlow Medal es un evento que en Australia tiene el estatus de un acontecimiento social mayor, más allá del deporte. Se celebra el lunes antes de la Gran Final, con todos los jugadores y sus parejas asistiendo en trajes de gala, y es retransmitido en directo por televisión durante varias horas. El recuento de votos jornada a jornada, con los cambios de liderato en tiempo real, genera una tensión narrativa que mantiene a millones de espectadores pendientes de la pantalla.