En el fútbol australiano, los goles son la moneda del rendimiento para los forwards. Y ningún jugador en la historia del deporte ha acumulado más goles que Tony “Plugger” Lockett, cuyo récord de 1.360 goles en la AFL se erige como uno de los hitos más improbables de cualquier deporte de equipo, comparable en términos de dominio individual al récord de touchdowns de Jerry Rice en la NFL o a los goles de Pelé en el fútbol.
Tony Lockett: el mayor goleador de la historia
Anthony William Lockett nació el 9 de marzo de 1966 en Ballarat, Victoria. Fue seleccionado por St Kilda en el draft de 1983 y desde sus primeras temporadas demostró ser un forward con características únicas: grande (188 cm, 105 kg), físicamente dominante en las disputas aéreas, con una patada izquierda de enorme potencia y precisión, y con una mentalidad competitiva que lo hacía especialmente peligroso en los momentos más intensos del juego.
Durante sus años en St Kilda (1983-1994), Lockett fue el forward más temido de la AFL. Ganó el Coleman Medal (premio al máximo goleador de la temporada regular) en cuatro ocasiones y marcó sistemáticamente entre 100 y 130 goles por temporada, cifras que en la era moderna del fútbol australiano son prácticamente inalcanzables.
En 1995 se trasladó a los Sydney Swans, donde continuó su dominio goleador. El 4 de julio de 1999, contra el Brisbane Bears, Lockett anotó el gol que superó el récord de 1.299 goles de Gordon Coventry, convirtiéndose en el máximo goleador de la historia de la AFL. Se retiró con 1.360 goles, una cifra que ningún jugador ha vuelto a acercarse.
El Coleman Medal: el título de máximo goleador
El Coleman Medal es el premio anual al máximo goleador de la temporada regular de la AFL, similar al Pichichi en el fútbol europeo. Se llama así en honor a John Coleman, un forward de los Essendon Bombers de los años 1950 que tuvo una carrera breve pero absolutamente devastadora, con un ratio de goles por partido que no ha sido igualado en la historia del deporte.
Los jugadores con más Coleman Medals en la historia de la AFL son precisamente los grandes forwards que han dominado el deporte en sus respectivas eras. Tony Lockett ganó cuatro. Jason Dunstall ganó seis, el récord absoluto. Lance Franklin, el gran goleador moderno, ganó dos Coleman Medals.
Jason Dunstall: 1.254 goles y el récord de Coleman Medals
El segundo mayor goleador de la historia de la AFL es Jason Dunstall, con 1.254 goles marcados con los Hawthorn Hawks entre 1985 y 1998. Dunstall fue el máximo goleador de la AFL en seis temporadas, un récord que todavía nadie ha igualado. Su asociación con Hawthorn en los años de las premierships de 1986, 1988, 1989 y 1991 convirtió a los Hawks en uno de los equipos más temidos de la época.
La rivalidad goleadora entre Dunstall y Lockett fue uno de los grandes relatos de la AFL en los años 1980 y 1990: dos forwards extraordinarios activos al mismo tiempo, compitiendo por la cima del Coleman Medal temporada tras temporada.
La barrera de los 1.000 goles
Superar los 1.000 goles en la AFL es una hazaña tan rara que solo seis jugadores en más de 120 años de historia del deporte lo han conseguido. En los últimos 30 años, solo Gary Ablett Sr. (1.031 goles) y Lance Franklin (1.066 goles) se han unido a ese club exclusivo. La razón es que el fútbol australiano moderno, con defensas más organizadas, más jugadores en las zonas de presión y mayor intercambio de posiciones entre forwards y midfielders, hace que los grandes totales individuales sean mucho más difíciles de alcanzar.
Lance Franklin alcanzó los 1.000 goles en 2022 a los 35 años, en una temporada en la que la AFL celebró el hito como uno de los momentos más importantes del año deportivo. El estadio de Sídney se llenó para ser testigo del gol número 1.000, y el momento fue retransmitido en directo por todos los canales deportivos del país.