El sistema de tiempo en el fútbol australiano es uno de los aspectos que más sorprende a quienes se acercan al deporte desde otros deportes europeos. A diferencia del fútbol, que tiene dos partes de 45 minutos con el reloj corriendo, o del baloncesto, que detiene el reloj en cada interrupción pero tiene cuartos fijos, el Aussie Rules combina el tiempo efectivo (el reloj se detiene) con cuartos de 20 minutos teóricos que en la práctica se extienden considerablemente más.
Los cuatro cuartos de 20 minutos
El partido de fútbol australiano se divide en cuatro cuartos (quarters). Cada cuarto tiene 20 minutos de tiempo efectivo de juego. La palabra clave es “efectivo”: el reloj del juego solo corre cuando el balón está en juego. Cada vez que el árbitro señala una interrupción (un gol, un behind, un free kick, una marca, un tackle, un balón fuera, una lesión), el reloj se detiene.
El resultado es que cada cuarto de 20 minutos efectivos dura en la práctica entre 25 y 35 minutos en tiempo real. A eso hay que añadir los descansos entre cuartos. El partido completo, incluyendo todos los descansos, suele durar entre dos horas y dos horas y media.
Los descansos entre cuartos
Los descansos tienen una duración diferente según el momento del partido:
- Entre el primer y el segundo cuarto: aproximadamente 6 minutos. Los jugadores permanecen en el campo y los entrenadores se acercan al terreno de juego para dar instrucciones.
- Medio tiempo (entre el segundo y el tercer cuarto): aproximadamente 20 minutos. Los equipos van a los vestuarios, donde los entrenadores analizan el partido y dan instrucciones detalladas.
- Entre el tercer y el cuarto cuarto: aproximadamente 6 minutos, igual que el primer descanso.
El descanso de medio tiempo tiene una dimensión cultural en Australia. En los grandes estadios como el MCG, los 20 minutos se aprovechan para actuaciones musicales, exhibiciones o simplemente para que los espectadores se relajen y coman. La atmósfera del descanso de una gran final de la AFL es una experiencia en sí misma.
El tiempo de descuento dentro de cada cuarto
Además del tiempo efectivo de 20 minutos, el árbitro puede añadir tiempo de descuento al final de cada cuarto. Este tiempo compensa las interrupciones más largas que no se han descontado completamente durante el propio cuarto. En la práctica, el tiempo de descuento en el fútbol australiano es más breve que en el fútbol europeo, dado que el reloj ya se ha detenido en la mayoría de las interrupciones.
Un elemento peculiar del sistema de tiempo en la AFL es que los jugadores y el público no saben exactamente cuándo va a terminar el cuarto. El árbitro hace sonar la sirena que indica el final, y hasta que la sirena no suena, el juego puede continuar. Si un jugador estaba en plena carrera con el balón o se estaba ejecutando un free kick cuando suenan los 20 minutos de tiempo efectivo, el juego continúa hasta que el balón sea liberado o se produzca la siguiente interrupción. Esto genera a veces finales de cuarto emocionantes donde los equipos intentan conseguir un último gol a pesar de que el tiempo reglamentario ha terminado.
Los empates en la temporada regular
En la temporada regular de la AFL, si un partido termina empatado al final del cuarto cuarto, el resultado se registra como empate. En el sistema de puntos de la temporada regular, una victoria vale 4 puntos, un empate vale 2 puntos (para ambos equipos) y una derrota vale 0 puntos. Los empates son extremadamente raros en la AFL, dado que el sistema de doble puntuación (goles y behinds) hace que las diferencias de puntos suelen ser considerables.
La prórroga en las finales
En las finales de la AFL (el sistema de eliminatorias que determina al campeón), los empates no se permiten. Si al final del cuarto cuarto el marcador es igualado, se juegan períodos de prórroga de cinco minutos de tiempo efectivo cada uno, con descanso de tres minutos entre ellos. El proceso se repite hasta que uno de los equipos esté por delante al final de un período de prórroga.
Esta dinámica ha generado algunos de los momentos más dramáticos de la historia del deporte australiano, incluyendo partidos de finales que han llegado a dos o incluso tres períodos de prórroga antes de decidirse.