El fútbol australiano se juega en un campo oval de más de 150 metros de largo con 18 jugadores por equipo. Distribuir a 18 personas por esa enorme superficie de manera eficiente es uno de los grandes desafíos tácticos del deporte. Aunque el reglamento no impone posiciones fijas obligatorias, el juego ha desarrollado a lo largo de su historia un conjunto de roles y posiciones que definen la estructura de cualquier equipo de la AFL.
Los forwards: los goleadores
Los forwards son los jugadores especializados en atacar la portería rival y marcar goles. Se distribuyen en la mitad delantera del campo y tienen como misión principal ganar el balón dentro del forward 50 (la semicírculo de los últimos 50 metros antes de la portería) y convertir en puntos.
Dentro de la zona de forwards, hay diferentes subposiciones. El full forward es el delantero más avanzado, el que se coloca más cerca de los postes. Suele ser un jugador físicamente imponente, con capacidad para ganar marcas en el aire ante los defensas rivales. El centre half-forward es un delantero más dinámico que actúa ligeramente más atrasado, combinando tareas de ataque con la generación de juego. Los forward pocket son delanteros más pequeños y ágiles que actúan en las zonas laterales del forward 50.
Los grandes forwards de la AFL son los jugadores más conocidos del deporte: Lance “Buddy” Franklin, que marcó más de 1.000 goles en la AFL, es el ejemplo más reciente de un full forward que define una era.
Los midfielders: el motor del equipo
Los midfielders (también llamados on-ballers) son los jugadores que controlan el centro del campo y son responsables de distribuir el balón entre la defensa y el ataque. Son, en la mayoría de los equipos modernos, los jugadores más completos físicamente: corren enormes distancias en cada partido (típicamente entre 12 y 16 kilómetros), son fuertes para las disputas físicas en el centro del campo y tienen la habilidad técnica para tomar decisiones rápidas bajo presión.
El centre es el midfielder más central, el que actúa en el círculo del saque inicial. Los wing son midfielders que actúan en los flancos del campo, con más libertad de movimiento. Los half-back flanks son jugadores que en defensa ayudan a los backs pero en ataque funcionan como un cuarto midfielder adicional.
Los defenders: la última línea
Los defenders (defensas) tienen la misión de proteger la propia portería e impedir que los forwards rivales reciban el balón en posiciones de peligro. La estructura defensiva espeja a la ofensiva: hay un full back (el defensor más cercano a la propia portería), un centre half-back y los back pockets en los flancos.
Los defensas modernos de la AFL no son puramente defensivos: se espera que salgan jugando desde atrás con precisión, iniciando el juego hacia los midfielders cuando el equipo recupera la posesión. Los back más talentosos de la historia del deporte, como Matthew Scarlett o Scott Thompson, son recordados tanto por su capacidad de anular a los grandes forwards como por su habilidad de iniciar el juego.
El ruckman: el especialista del salto
El ruckman es una posición única en el fútbol australiano, sin equivalente directo en otros deportes populares. Es el jugador que compite en los saltos iniciales de cada cuarto, los bounce-ups (cuando el árbitro bota el balón al suelo para reiniciar el juego tras una disputa) y los throw-ins (cuando el balón sale por la línea lateral y el árbitro lo lanza al aire).
El ruckman suele ser el jugador más alto del equipo, habitualmente entre 195 y 210 centímetros. Su habilidad principal es ganar el salto dirigiendo el balón hacia sus compañeros midfielders, dando al equipo la posesión inicial en estas situaciones. Un ruckman dominante puede dar a su equipo un porcentaje de posesión significativamente mayor a lo largo del partido.
Jugadores como Aaron Sandilands (más de 210 cm) o Max Gawn son ejemplos modernos de ruckmen que han sido determinantes en sus equipos. El Brownlow Medal (el premio al mejor jugador de la temporada regular) raramente ha sido ganado por un ruckman, lo que da idea de que su contribución es más difícil de cuantificar que la de los midfielders o forwards.