El hat-trick es uno de los logros individuales más reconocidos del fútbol: tres goles marcados por el mismo jugador en un único partido. Su origen está en el cricket inglés del siglo XIX, donde la proeza de eliminar a tres bateadores consecutivos se premiaba con un sombrero. El término se popularizó en el fútbol y hoy es universal en casi todos los idiomas sin traducción.
Cristiano Ronaldo y Lionel Messi son los máximos registradores de hat-tricks en la historia del fútbol profesional, con cifras que superan ampliamente los cincuenta cada uno a lo largo de sus carreras. En competiciones de club, algunos jugadores han logrado el hat-trick en apenas diez minutos, marcando en tres ocasiones consecutivas con una cadencia extraordinaria. Sadio Mané marcó un hat-trick en solo tres minutos ante el Aston Villa en 2015, convirtiéndose en uno de los más rápidos de la Premier League.
El hat-trick perfecto añade una capa de dificultad técnica al logro: los tres goles deben marcarse con distintas partes del cuerpo (pierna derecha, pierna izquierda y cabeza), en cualquier orden. Esta variante es considerablemente más infrecuente y suele recibir más atención de la prensa especializada. La tradición de que el jugador se lleve el balón firmado del partido no está en el reglamento, pero está tan extendida en el fútbol mundial que prácticamente ha adquirido estatus de norma no escrita.