El saque de banda es la forma de reanudar el juego cuando el balón abandona completamente el campo por una de las líneas laterales. Lo ejecuta un jugador del equipo que no tocó el balón en último lugar antes de que saliera. A diferencia de otros saques, no se puede marcar gol directamente de un saque de banda: si el balón entra en la portería sin que nadie lo toque, el árbitro señala saque de puerta o córner según corresponda.
La técnica reglamentaria del saque de banda exige que el jugador lance el balón con ambas manos desde detrás y por encima de la cabeza, y que tenga los dos pies en contacto con el suelo en el momento de soltar el balón. El lanzamiento debe realizarse desde el punto donde el balón salió del campo, o desde atrás en esa misma línea. Si el jugador levanta un pie, se separa en exceso de la línea o solo usa una mano, el árbitro concede el saque al equipo contrario.
En el fútbol moderno, algunos equipos utilizan el saque de banda largo como arma táctica, especialmente en zonas cercanas al área rival. El fallecido Rory Delap, jugador del Stoke City en la Premier League, es el ejemplo más conocido: su capacidad de lanzar el balón 40 metros en planas trayectorias generaba situaciones de córner de facto. Este recurso, perfectamente legal, obliga a los defensas a prepararse para saques de banda con la misma atención que para un córner o un tiro libre lateral.