La nota E es el componente de la puntuación que mide el estándar de ejecución técnica en la gimnasia rítmica. Funciona como un sistema de descuento: todas las gimnastas parten de un máximo de 10 puntos y las juezas de ejecución van restando décimas según los errores que observan. La gymnasta que termina su rutina con menos deducciones obtiene la nota E más alta, independientemente de la dificultad del ejercicio que haya realizado.
Los criterios de ejecución en la gimnasia rítmica son exhaustivos y cubren aspectos como la punta de los pies en cada momento del ejercicio, la alineación de la columna vertebral, la posición de los brazos y las manos, la amplitud real de los saltos y las flexibilidades comparada con la amplitud teórica del elemento, y la precisión de las rotaciones en los giros. Este nivel de detalle significa que las juezas de ejecución deben procesar una cantidad enorme de información visual simultáneamente, observando el cuerpo completo de la gymnasta en tiempo real.
La nota E interactúa con la nota D en una relación de equilibrio. Una nota D muy alta puede obtenerse ejecutando muchos elementos difíciles, pero si la ejecución de esos elementos tiene numerosos errores, la nota E baja compensa parte de la ventaja técnica. Las mejores gymnastas del mundo son las que consiguen mantener una nota E alta incluso cuando ejecutan los elementos de mayor dificultad: esta combinación de ambición técnica y perfección en la ejecución es la marca de las campeonas del deporte.