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Gimnasia en trampolín

La rama de la gimnasia que incluye el trampolín sincronizado, el doble minitramp y el tumbling: acrobacia pura sobre la tela elástica.

El doble minitramp: el más espectacular y el menos conocido

El doble minitramp es posiblemente la disciplina de acrobacia aérea más espectacular del deporte, pero también la menos conocida fuera de la comunidad gimnástica. Por qué merece mucha más atención de la que recibe.

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Si hay una disciplina en el mundo del deporte acrobático que merece mucha más atención de la que recibe, esa es el doble minitramp. Pocas veces en el deporte la distancia entre el nivel espectacular de una actividad y su visibilidad mediática es tan grande. El DMT, ejecutado al más alto nivel por los mejores especialistas del mundo, es sencillamente asombroso. Y prácticamente nadie lo sabe.

Qué pasa cuando ves el DMT por primera vez

La reacción habitual de alguien que ve el doble minitramp de competición por primera vez es de incredulidad. Un atleta toma carrera, sube por una tabla inclinada, rebota en un minitrampolin y de repente está a cuatro o cinco metros de altura ejecutando un triple mortal con giros, todo en un segundo y medio. La velocidad, la altura y la complejidad del elemento crean una imagen que el cerebro tarda un momento en procesar.

La diferencia con el trampolín individual, que es el único referente que la mayoría de la gente tiene para el trampolín, es que en el DMT hay una velocidad horizontal de llegada que añade potencia al vuelo. El atleta no salta desde la quietud: llega corriendo y convierte esa energía cinética en elevación y rotación. El resultado es un tipo de acrobacia que tiene una estética propia, diferente a la del trampolín convencional.

Los elementos de los mejores del mundo

En el nivel de élite mundial, los especialistas de DMT ejecutan en el segundo vuelo (el más alto) elementos que se sitúan entre los de mayor dificultad del deporte acrobático en general. Triples mortales en posición extendida, dobles mortales con cuatro giros en posición carpada, combinaciones que combinan la máxima complejidad rotacional con la limpieza técnica que exigen los jueces de la FIG.

Para ejecutar estos elementos en el segundo vuelo, el atleta tiene que haber completado el primer elemento (en el vuelo entre la tabla y el minitrampolin) sin errores, haber aterrizado perfectamente en el minitrampolin para maximizar el rebote y haber activado la rotación correcta en el momento del despegue. Todo esto en décimas de segundo, con la presión de la competición.

La paradoja del DMT: dificilísimo de aprender, imposible de ver

El DMT es complicado de aprender porque combina dos habilidades que rara vez se entrenan juntas: la velocidad de aproximación (que requiere coordinación entre la carrera y el impulso) y la técnica acrobática de alto nivel (que requiere control y precisión). Los principiantes pueden tardar meses en ejecutar las pasadas básicas con la técnica correcta, y años en alcanzar el nivel de competición internacional.

Paradójicamente, esta dificultad de aprendizaje también contribuye a su oscuridad: con menos practicantes que el trampolín individual, hay menos clubs que lo entrenan, menos competidores en las categorías base y menos visibilidad general.

El DMT en los Mundiales FIG

Los Campeonatos del Mundo FIG incluyen el DMT como una de sus modalidades estrella, y las finales de doble minitramp son habitualmente uno de los momentos más impactantes del evento para los aficionados que los ven en directo. Las audiencias de estos eventos, aunque limitadas, son extremadamente entusiastas: quien va a ver una final de DMT en un Mundial sabe lo que está viendo y aprecia cada pasada.

Atletas de China, Rusia, Gran Bretaña y algunos países de Europa del Este y Asia han dominado históricamente el DMT en los Mundiales, con una competitividad que en los últimos años se ha ido ampliando a más naciones.

Por qué merece más visibilidad

El doble minitramp tiene todos los ingredientes para ser un espectáculo popular: las actuaciones son cortas (cada pasada dura segundos), la acción es inmediatamente impactante para cualquier espectador sin conocimientos técnicos previos, y el nivel de dificultad es tan extremo que resulta difícil de creer. Lo que le falta es el escaparate olímpico que ha dado al trampolín individual su audiencia global.

Cualquier esfuerzo por expandir la audiencia de la gimnasia en trampolín debería empezar por el DMT: es el punto de entrada más fácil para el público general, el que provoca la reacción más inmediata de asombro, y el que mejor vende la idea de que la gimnasia en trampolín es mucho más que lo que se ve cada cuatro años en los Juegos Olímpicos.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el doble minitramp es tan desconocido si es tan espectacular?
El doble minitramp es desconocido principalmente porque no forma parte del programa olímpico, que es el único escaparate con audiencia masiva para los deportes acrobáticos de nicho. Sin presencia en los Juegos Olímpicos, el DMT depende de los Campeonatos del Mundo FIG para su visibilidad, un evento que los medios generalistas prácticamente no cubren.
¿Qué elementos se hacen en el doble minitramp?
En el segundo vuelo del DMT (el más alto), los mejores especialistas del mundo ejecutan elementos como triples mortales con giros múltiples en posición extendida. Son combinaciones de una dificultad extrema que rivalizan con los elementos más difíciles del trampolín individual, ejecutados con velocidades y alturas que resultan impactantes para quien los ve por primera vez.

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