El doble minitramp es la modalidad más espectacular y menos conocida de la gimnasia en trampolín. Combina velocidad horizontal, elevación vertical y acrobacia de alta dificultad en un aparato que resulta completamente diferente al trampolín convencional. Para quien lo ve por primera vez, el DMT tiene algo de magia: un atleta que llega corriendo y de repente ejecuta un doble mortal con triple giro a una velocidad que apenas permite seguirlo con la mirada.
El aparato: tabla y minitrampolin
El aparato del doble minitramp consta de dos elementos:
- La tabla de impulso: una plataforma inclinada con superficie ligeramente elástica que permite al atleta transformar la velocidad horizontal de la carrera en impulso vertical. El atleta sube por la tabla con los pies y pega un primer rebote que lo lanza al aire.
- El minitrampolin: colocado a continuación de la tabla, es una cama elástica más pequeña y compacta que la del trampolín individual. Tras el primer vuelo, el atleta aterriza en el minitrampolin y el rebote genera el segundo vuelo, el más alto y espectacular.
Al final del recorrido hay una colchoneta gruesa de aterrizaje donde el atleta finaliza su ejecución. La distancia total del aparato, desde la tabla hasta la colchoneta, varía según la configuración, pero la acción completa se desarrolla en pocos segundos de intensidad máxima.
La pasada: dos vuelos, dos elementos
Cada ejecución en el DMT se llama “pasada” y consta de dos momentos de acción aérea:
Primer vuelo: desde el rebote en la tabla hasta el aterrizaje en el minitrampolin. En este primer vuelo, el atleta ejecuta el primer elemento acrobático: puede ser un salto mortal, un giro o una combinación de ambos. La dificultad del primer elemento es normalmente menor que la del segundo porque el atleta tiene menos altura.
Segundo vuelo: desde el rebote en el minitrampolin hasta el aterrizaje en la colchoneta. Este es el vuelo principal: el más alto, el más largo y el que permite ejecutar los elementos de mayor dificultad. Los mejores especialistas del mundo ejecutan en este segundo vuelo dobles mortales con tres o cuatro giros simultáneos.
La puntuación en el DMT
Los jueces evalúan cada pasada en función de varios criterios:
- Dificultad: cada elemento tiene un valor numérico asignado en el Código de Puntos FIG. La suma de los valores de los dos elementos da la dificultad total de la pasada.
- Ejecución: se valoran la posición del cuerpo, la extensión de piernas y pies, la limpieza de los giros y la calidad del aterrizaje. Los jueces de ejecución descuentan puntos por errores técnicos.
- Aterrizaje: un aterrizaje limpio, en equilibrio, con los pies juntos y sin pasos suma puntuación. Un aterrizaje fuera de la zona marcada en la colchoneta penaliza.
El entrenamiento: velocidad y precisión
Entrenar el DMT exige trabajar simultáneamente dos habilidades que en otros deportes raramente se combinan: la velocidad de carrera y la precisión acrobática de la gimnasia. El atleta debe llegar al aparato con suficiente velocidad para generar el impulso necesario, pero controlando perfectamente la técnica para convertir ese impulso en vuelo limpio.
Los entrenadores trabajan inicialmente cada elemento por separado, usando sistemas de seguridad y colchonetas auxiliares, antes de integrarlos en la pasada completa. La progresión desde los elementos básicos hasta los de competición puede llevar varios años.
Por qué el DMT es el menos conocido
A pesar de su espectacularidad, el doble minitramp es la disciplina de la gimnasia en trampolín con menos visibilidad mediática. No forma parte del programa olímpico, y las retransmisiones internacionales se centran casi siempre en el trampolín individual. Sin embargo, quienes la descubren en los Campeonatos del Mundo quedan habitualmente impactados por la calidad y la rapidez de los elementos que los especialistas son capaces de ejecutar.