El hockey hierba es uno de los deportes de equipo más antiguos que existen. Su historia combina civilizaciones milenarias, imperios coloniales y récords deportivos que desafían la imaginación. Hay datos sobre este deporte que sorprenden incluso a los aficionados más veteranos.
Un deporte de 4000 años de antigüedad
Los arqueólogos han encontrado en tumbas egipcias de Beni Hasan, datadas hacia el año 2000 a.C., relieves que muestran a personas golpeando una bola con palos curvados. Representaciones similares aparecen en la antigua Grecia, en Persia y en civilizaciones precolombinas de América. Esto hace del hockey hierba uno de los deportes con mayor antigüedad documentada del mundo, superando con creces al fútbol o al baloncesto.
El juego tal como lo conocemos hoy fue codificado en Inglaterra alrededor de 1875, cuando se fundó la primera asociación oficial. Curiosamente, el deporte se extendió por el mundo de la mano del Imperio Británico: soldados y funcionarios lo llevaron a la India, Pakistán, Australia y África, creando las grandes potencias actuales del hockey hierba.
La supremacía india que duró medio siglo
Entre 1928 y 1956, la selección india de hockey hierba ganó seis oros olímpicos consecutivos sin perder un solo partido. A lo largo de todo ese periodo acumularon más de 100 goles a favor con una media superior a los 17 goles por partido en algunos torneos. En los Juegos de Los Ángeles 1932, India venció a Japón por un escandaloso 24-1, una de las mayores goleadas registradas en la historia olímpica de cualquier deporte.
El jugador que personificó esa era dorada fue Dhyan Chand, apodado “El Mago”. Se dice que los alemanes, tras verle jugar en los Juegos de Berlín 1936, desmontaron su palo para comprobar si llevaba imán en el interior. Adolf Hitler, impresionado, le ofreció la ciudadanía alemana y un puesto en el ejército, oferta que Dhyan Chand rechazó. El gobierno de India celebra el Día Nacional del Deporte cada año el 29 de agosto, fecha de su nacimiento.
Datos técnicos que sorprenden
Un buen disparo en hockey hierba puede superar los 160 km/h, velocidad comparable a un lanzamiento de béisbol profesional. El palo tradicional tiene el dorso plano y el anverso curvo; las reglas solo permiten golpear la bola con el lado plano, lo que hace que la técnica de manejo sea especialmente exigente.
El terreno de juego oficial mide 91,4 metros de largo por 55 metros de ancho. Desde los años 70, el césped natural fue sustituido progresivamente por césped artificial, lo que cambió radicalmente el estilo de juego: la bola rueda más rápida y uniforme, elevando la velocidad media de los partidos y favoreciendo el juego combinativo.
Récords y anécdotas insólitas
El partido con más goles en un torneo internacional tuvo lugar en 1932: India 24-1 a Japón, ya mencionado. Pero hay más récords llamativos: la selección alemana femenina ganó el Campeonato del Mundo en 2004, 2007 y 2009, estableciendo una racha de dominancia que combinó 29 partidos consecutivos sin derrota en competición mundialista.
El portero más alto en ejercicio a nivel profesional midió 2,02 metros, una ventaja considerable bajo los palos, cuya portería mide apenas 2,14 metros de alto por 3,66 de ancho. En hockey hierba, a diferencia del fútbol, los porteros utilizan protecciones enormes en piernas y muslos que amplían visualmente su silueta hasta ocupar gran parte de la portería.
Otro dato curioso: el árbitro en hockey hierba se denomina tradicionalmente “umpire”, término heredado del cricket inglés, y en los partidos de alto nivel actúan dos árbitros de campo más un árbitro de vídeo que revisa las jugadas polémicas desde una cabina.