El portero de hockey sobre hierba es probablemente el jugador con mayor equipamiento y con las reglas más específicas de todo el deporte. En un juego donde la pelota viaja a velocidades altísimas y donde los disparos provienen de muy cerca (especialmente en penalty corners), el portero necesita tanto protección como libertad de movimiento para cumplir su función.
El equipo de protección
El portero lleva el equipo más completo de cualquier jugador del campo:
- Casco integral con rejilla facial que cubre completamente la cara y el cuello
- Protectores de hombros y pecho que cubren el torso anterior y posterior
- Guantes gruesos que permiten parar pelotas con las manos sin riesgo de lesión
- Protectores de muslos y caderas (kickers): grandes bloques de espuma que cubren las piernas por delante, ideales para desviar disparos a ras de suelo
- Botas especiales (legguards): protecciones que cubren toda la pierna desde el pie hasta la rodilla
- Protección abdominal y genital bajo el equipo exterior
Todo este equipamiento convierte al portero en una figura imponente que ocupa visualmente gran parte de la portería, aunque la portería mide 3,66 metros de ancho y 2,14 metros de alto.
Lo que el portero puede hacer dentro del círculo
Dentro de su círculo de tiro, el portero tiene privilegios únicos que los jugadores de campo no tienen:
- Detener la pelota con cualquier parte del cuerpo: manos, brazos, pecho, piernas, pies
- Usar las manos para parar pelotas elevadas que ningún jugador de campo podría alcanzar
- Despejar con el pie (las botas especiales están diseñadas para ello)
- Lanzar la pelota con la mano para reanudar el juego
Lo que el portero no puede hacer
- Retener la pelota más de lo necesario: si el portero recoge la pelota, debe lanzarla o ponerla en juego sin demora. No puede quedarse quieto con la pelota en la mano para ganar tiempo
- Usar las manos fuera del círculo: si el portero abandona su área, pierde todos sus privilegios
- Sentarse o tumbarse sobre la pelota para cubrirla: debe intentar despejarla, no ocultarla
El portero fuera del círculo
En situaciones tácticas (generalmente cuando el equipo necesita un jugador de campo más en ataque en los últimos segundos), el portero puede abandonar el círculo. En ese caso juega con las mismas restricciones que cualquier otro jugador: solo puede usar el stick y no puede tocar la pelota con las manos. Esta situación rarísima deja la portería sin protección especializada.