En hockey hierba, la distribución de los once jugadores sobre el campo define el estilo de juego de cada equipo. Aunque el reglamento no impone posiciones fijas, la lógica táctica y la especialización de los jugadores han creado roles bien diferenciados que los entrenadores combinan según el rival y el estado del partido.
El portero
El portero es el único jugador que puede usar el cuerpo y los pies para detener el balón dentro de su círculo de penalty. Lleva un equipamiento específico (casco, petos, protecciones de piernas) que le diferencia visualmente del resto. Fuera del círculo, el portero tiene las mismas restricciones que cualquier otro jugador.
En algunos momentos del partido, el portero puede ser sustituido por un jugador de campo adicional. Este jugador ocupa la portería sin equipamiento de portero y se llama kicking back: puede usar los pies dentro del área pero no puede bloquear el balón con equipamiento especializado.
Los defensas
Los defensas tienen la función principal de evitar que el rival llegue al círculo de penalty con peligro. Generalmente se sitúan en tres o cuatro, y su responsabilidad principal es el marcaje y el bloqueo de las acciones del rival en campo propio.
En el juego moderno, los defensas también participan activamente en la construcción del juego desde atrás, especialmente durante los corner cortos, donde muchos equipos usan defensas con un gran golpe de disparo.
Los centrocampistas
Los centrocampistas son el motor del equipo: conectan la defensa con el ataque, recuperan balones en campo medio y distribuyen el juego. Pueden ser más defensivos (pivotes) o más ofensivos (interiores) según el sistema.
Los delanteros
Los delanteros son los encargados de generar las situaciones de peligro y marcar los goles. El hockey hierba moderno exige delanteros que sean rápidos en las transiciones, efectivos dentro del círculo y capaces de presionar al rival en campo contrario para forzar errores.
Sistemas de juego habituales
Los sistemas más utilizados en la élite internacional son el 4-3-3 (cuatro defensas, tres centrocampistas, tres delanteros) y el 3-4-3 (con una línea media más poblada). La selección holandesa, históricamente dominante, ha popularizado sistemas muy ofensivos con tres o cuatro delanteros y una presión muy alta sobre el portador rival.