El horseball, como cualquier deporte de contacto y velocidad, cuenta con un sistema de sanciones para mantener la seguridad y la deportividad del juego. Las infracciones van desde faltas menores que se sancionan con un saque libre hasta las más graves, que pueden derivar en penalti o expulsión.
Infracciones menores: saque libre
Las infracciones menores se sancionan con un saque libre desde el punto donde se cometió la falta, con los contrarios obligados a retroceder al menos cuatro metros. Las infracciones más habituales de este tipo son:
- Posesión individual superior a 10 segundos: si el jinete porta el balón más de ese tiempo sin pasarlo ni lanzar, el árbitro pita y la posesión cambia de manos.
- Marcar gol sin la secuencia de tres pases: el gol no es válido y el equipo defensor recibe el saque.
- Contacto prohibido: agarrar las riendas del caballo rival, sujetar la brida o el cuello del animal contrario.
- Obstrucción pasiva: colocarse deliberadamente en el camino de un rival sin intentar jugar el balón.
Infracciones graves: penalti desde 11 metros
Las infracciones más graves —especialmente las que ponen en peligro la integridad física de un jinete o de un caballo— se sancionan con un penalti desde 11 metros. En este lanzamiento:
- El jinete atacante parte desde los 11 metros con el balón en la mano.
- Ningún defensor puede interferir entre el penaltizador y la canasta.
- El jinete carga a galope y lanza el balón intentando atravesar el aro circular.
- No hay portero: la canasta está completamente desprotegida.
La tasa de conversión de los penaltis en horseball de alto nivel es elevada, aunque no garantizada, porque el aro de 1,4 metros es estrecho y lanzar con precisión desde un caballo en movimiento sigue siendo un desafío técnico considerable.
Carga y contacto: qué está permitido
El horseball permite cierto nivel de contacto físico entre jinetes, lo que lo convierte en un deporte de mucha intensidad. Está permitido:
- Cargar al rival lateralmente hombro con hombro para disputar el balón.
- Usar el cuerpo del propio caballo para presionar al rival y quitarle el balón.
- Disputar el balón a la vez que el rival, agarrando las asas para tirar de él.
Está prohibido:
- Cargar al rival por detrás o desde un ángulo peligroso.
- Golpear al jinete rival con los brazos o con el cuerpo.
- Agarrar las riendas, el freno o cualquier parte del equipo del caballo rival.
- Cualquier acción que pueda provocar la caída del jinete rival.
El sistema de tarjetas
Los árbitros de horseball disponen de un sistema de tarjetas:
- Tarjeta amarilla: amonestación. Un jugador puede recibir varias, y la acumulación puede derivar en expulsión.
- Tarjeta roja: expulsión inmediata. El jugador expulsado abandona el campo y el equipo continúa con tres jinetes.
Si un equipo queda con menos de tres jinetes por expulsiones, el partido puede darse por concluido y el resultado se declara a favor del equipo con más jugadores activos.
El árbitro a caballo
Una peculiaridad del horseball es que el árbitro principal también dirige el partido a caballo, lo que le permite seguir el juego al mismo ritmo que los competidores y tener una perspectiva privilegiada de todas las acciones. Junto al árbitro principal puede haber jueces de línea en tierra que asistan en las decisiones difíciles.