Recoger el balón del suelo es posiblemente la acción más espectacular e icónica del horseball. Ver a un jinete inclinarse lateralmente hasta casi tocar el suelo mientras su caballo galopa a toda velocidad es una imagen que define el deporte y que sorprende a quien lo ve por primera vez.
La regla fundamental: sin desmontar
La norma más importante en relación con la recogida del balón es también la más clara: está absolutamente prohibido desmontar del caballo para recoger el balón o por cualquier otro motivo durante el juego activo. Si un jugador toca el suelo con los pies mientras intenta recoger el balón, el árbitro pita infracción y la posesión pasa al equipo contrario.
Esta regla es la que da al horseball su carácter genuinamente ecuestre y lo distingue de otros deportes con balón. Todo debe hacerse desde la silla.
La técnica de recogida
Recoger el balón del suelo a caballo es una de las habilidades más difíciles del horseball y la que más tiempo de entrenamiento requiere. La secuencia básica es la siguiente:
- El jinete aproxima su caballo al balón en el suelo, guiándolo con precisión para que pase justo al lado del balón.
- Al llegar a la altura del balón, el jinete suelta las riendas o las pasa a una mano, libera el otro brazo y se inclina lateralmente con fuerza.
- Con el brazo extendido al máximo hacia abajo, el jinete agarra el balón por una de sus asas de cuero —que es exactamente para lo que estas asas existen— y lo levanta en un movimiento rápido y controlado.
- Una vez con el balón en la mano, el jinete recupera la posición erguida y reinicia el galope.
Todo esto ocurre en una fracción de segundo, mientras el caballo sigue en movimiento. La precisión del caballo al pasar exactamente por el lado correcto del balón es casi tan importante como la habilidad del jinete.
El papel del caballo
El caballo tiene un papel decisivo en la recogida del balón. El animal debe:
- Mantenerse recto y estable mientras el jinete se inclina, sin asustarse por el movimiento inusual.
- Reducir ligeramente la velocidad en el momento preciso sin necesidad de que el jinete se lo ordene explícitamente.
- No esquivar el balón: algunos caballos instintivamente evitan los objetos en el suelo, lo que hace imposible la recogida.
Los caballos de horseball se entrenan específicamente para tolerar y facilitar la recogida del balón. Esta educación puede llevar meses o años y es una de las inversiones más importantes en la formación de un par jinete-caballo.
Los tres intentos
El reglamento establece que si el balón cae al suelo, los jugadores tienen un máximo de tres intentos colectivos para levantarlo antes de que el árbitro intervenga. Si en esos tres intentos ningún jugador consigue recoger el balón, el árbitro detiene el juego y lo reinicia con un saque a tierra: el árbitro baja del caballo (o utiliza el asistente en tierra) para colocar el balón en la mano del jugador que ganó la posesión.
La recogida como ventaja táctica
La capacidad de recoger el balón del suelo rápidamente es una ventaja táctica enorme. Un equipo que recupera eficientemente los balones sueltos controla mejor el ritmo del partido y puede iniciar contraataques desde posiciones avanzadas. Por esta razón, muchos entrenadores dedican una parte importante del entrenamiento específicamente a perfeccionar la técnica de recogida.