El horseball es un deporte ecuestre de equipo que combina la habilidad ecuestre con la rapidez y la táctica de deportes de balón como el baloncesto o el polo. Sus reglas son sencillas en concepto, pero su ejecución sobre un caballo en movimiento lo convierte en uno de los deportes más exigentes del mundo ecuestre.
Los equipos
Cada equipo pone en el campo cuatro jinetes de forma simultánea. Los equipos pueden contar con hasta ocho jugadores en plantilla, lo que permite realizar sustituciones durante los descansos entre los períodos de juego. Esta posibilidad es importante porque los caballos se fatigan y necesitan relevos durante el partido.
Los jugadores pueden ser hombres o mujeres, y en muchas competiciones existen categorías mixtas. El horseball es uno de los pocos deportes en los que la competición masculina y femenina converge en los mismos reglamentos y formatos.
El balón
El elemento más característico del horseball es su balón: una esfera de cuero con seis asas de cuero cosidas por fuera. Estas asas permiten que los jinetes agarren el balón con firmeza mientras están montados, lo que es esencial para pasarlo, portarlo y recogerlo del suelo. Sin estas asas sería imposible manipular el balón de forma segura a caballo.
El balón es de tamaño similar a un balón de fútbol, aunque algo más pequeño y ligero para facilitar su manejo a una sola mano.
La canasta
La portería del horseball no es rectangular como en el fútbol, sino una canasta circular de 1,4 metros de diámetro montada sobre un poste a 3,5 metros de altura. El balón debe pasar completamente por el aro para que el tanto sea válido, en cualquier dirección: por delante o por detrás.
Esta forma circular hace que marcar un gol sea simultáneamente más sencillo (no hay portero ni larguero que bloquee) y más difícil (el aro es estrecho y hay que calcular la parábola con precisión desde un caballo en movimiento).
El campo
Los partidos de horseball se disputan en un campo cerrado de 65 metros de largo por 25 metros de ancho, con vallas en los lados y en los fondos. Las vallas permiten que el balón rebote y siga en juego, similar a lo que ocurre en el hockey sobre hielo. En cada extremo del campo se sitúa una canasta.
El desarrollo del partido
Un partido de horseball se divide en dos tiempos de 10 a 12 minutos de juego efectivo, con un descanso de 10 minutos entre ambos. Durante el descanso, los equipos pueden cambiar de caballos.
El árbitro detiene el tiempo cuando el balón está fuera de juego o cuando se produce una infracción, por lo que el tiempo de partido es efectivo: cada minuto de los tiempos oficiales es minuto de juego real.
Cómo se gana
Gana el equipo que haya introducido más veces el balón en la canasta rival al final de los dos tiempos. En caso de empate en competiciones eliminatorias, pueden jugarse períodos de prórroga.
La regla de los tres pases
Una de las reglas más importantes y que distingue al horseball de otros deportes es la obligación de completar al menos tres pases entre jugadores diferentes del mismo equipo antes de poder lanzar a canasta. Esta norma fomenta el juego colectivo y evita que un jinete hábil pueda resolver todo el ataque en solitario, haciendo del horseball un deporte genuinamente de equipo.