El hurling del siglo XXI ha sido una de las épocas más excitantes y de mayor nivel en la historia del deporte. Dos condados han dominado la era con estilos completamente diferentes: la elegancia técnica de Kilkenny bajo Brian Cody y la potencia atlética de Limerick bajo John Kiely. Entre ellos, condados como Cork, Tipperary y Clare han aportado momentos memorables a un torneo que no ha dejado de crecer en popularidad.
La era Cody-Kilkenny (2000-2015)
Brian Cody tomó las riendas del equipo de hurling de Kilkenny en 1999 y transformó al condado de los gatos negros en la potencia más dominante de la historia moderna del deporte. Bajo su dirección, Kilkenny ganó nueve All-Irelands en dieciséis años, incluyendo:
- Cuatro consecutivos entre 2006 y 2009.
- Otros cuatro entre 2011 y 2015 (el período más difícil, ya que Tipperary les frenó en 2010).
La filosofía de Cody se basaba en la intensidad defensiva, la disciplina táctica y una mentalidad de campeón que transformaba a los jugadores en máquinas de ganar. Figuras como Henry Shefflin, DJ Carey, Brian Corcoran (Cork en este período) y muchos otros elevaron el nivel técnico del hurling inter-condados a alturas nunca vistas.
La respuesta de Tipperary y Cork
Mientras Kilkenny dominaba, Tipperary y Cork protagonizaron grandes capítulos. Tipperary, con jugadores como Nicky English en los 80-90 y Eoin Kelly en los 2000-2010, ganó el All-Ireland en 2001, 2010 y 2016. Cork fue también protagonista de un período brillante con su generación de principios de los 2000.
Estas rivalidades hacen que el hurling inter-condados sea una de las competiciones más apasionantes del deporte. Los partidos entre Kilkenny y Tipperary, o entre Kilkenny y Tipperary en semifinales del All-Ireland, son para el hurling lo que los clásicos son para el fútbol.
La era Limerick (2018-presente)
En 2018, Limerick rompió una sequía de 45 años sin ganar el All-Ireland. Lo que vino después fue histórico: cinco títulos en seis años (2018, 2020, 2021, 2022, 2023), incluyendo cuatro consecutivos que igualaron el récord de Kilkenny.
El Limerick de John Kiely representa un modelo de hurling basado en el atletismo extremo, la preparación física de élite y un sistema colectivo muy sofisticado. Jugadores como Cian Lynch (elegido Jugador del Año en múltiples ocasiones), Gearóid Hegarty y Aaron Gillane demostraron que el hurling moderno puede practicarse al nivel de cualquier deporte profesional, aunque los jugadores no cobren.
El crecimiento en popularidad
El hurling del siglo XXI ha atraído una atención mediática sin precedentes. Las finales del All-Ireland se televisan en todo el mundo a través de TG4 y RTE. Plataformas como YouTube han acercado el hurling a audiencias globales. Las estadísticas de asistencia al Croke Park se mantienen entre las más altas del continente europeo para cualquier deporte amateur.
El reconocimiento del hurling como Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO en 2023 fue el reconocimiento internacional de un deporte que, contra todas las predicciones, ha conseguido sobrevivir y prosperar en el siglo XXI.