El IndyCar Series —el campeonato americano de monoplazas de ruedas descubiertas— ha sido históricamente un campeonato casi invisible en España. La hegemonía de la Fórmula 1 en el mercado español del automovilismo, unida a la escasísima cobertura televisiva del campeonato americano en el país, hizo que durante décadas el IndyCar fuera un deporte conocido solo por los más entusiastas del automovilismo internacional.
La Fórmula 1 como referencia dominante
Para entender la posición del IndyCar en España hay que tener en cuenta el peso aplastante que la Fórmula 1 tiene en el imaginario automovilístico español. España vive el automovilismo a través del prisma de la Fórmula 1, amplificado aún más por la presencia de Fernando Alonso como bicampeón mundial y figura dominante del deporte durante años. En ese contexto, el IndyCar —un campeonato americano, disputado en óvalos y circuitos mixtos, con pilotos mayoritariamente anglosajones— no tenía ningún espacio mediático ni cultural natural en España.
La única excepción fue la Indy 500, la carrera de las 500 Millas de Indianápolis, cuyo estatus de evento mítico del automovilismo mundial le ganó atención ocasional en la prensa española especializada, aunque sin traducirse en un seguimiento regular del campeonato.
Oriol Servià: el primer gran embajador español del IndyCar
El salto del IndyCar al conocimiento del aficionado español tiene un nombre propio: Oriol Servià. Nacido en Barcelona en 1974, Servià llegó al automovilismo americano a través de la Fórmula 3000 europea y de las series de transición americanas, siguiendo la ruta que muchos pilotos europeos con ambiciones en el racing americano han transitado desde los años ochenta.
Servià debutó en el IndyCar en la época de la escisión entre la IRL (Indy Racing League) y el CART/Champ Car, cuando el campeonato americano estaba dividido en dos series rivales. Compitió durante años en ambas, acumulando una experiencia notable en los principales circuitos del campeonato, incluyendo participaciones en la Indy 500 en el mítico circuito de Indianápolis Motor Speedway.
Un recorrido de dos décadas
Lo más notable de la trayectoria de Servià en el automovilismo americano es su longevidad. Durante más de dos décadas, el barcelonés mantuvo una presencia regular en el IndyCar y en sus categorías afines, alternando temporadas completas con participaciones puntuales, pero siempre dentro del ecosistema del automovilismo americano. Esta continuidad le convirtió en el piloto español con más carrera en la historia del IndyCar, un récord que difícilmente será superado en el corto plazo.
La cobertura en los medios españoles
Durante los años de actividad de Servià, algunos medios especializados en automovilismo —principalmente publicaciones y webs dedicadas al motor— cubrieron su carrera con interés. Sin embargo, la cobertura siempre fue limitada y puntual, sin que ninguna cadena de televisión española apostara por retransmitir las carreras del IndyCar de forma regular.
La aparición de internet y de las redes sociales cambió parcialmente esta situación: los aficionados españoles con interés en el IndyCar pudieron seguir el campeonato a través de la web oficial, streaming y medios internacionales especializados, reduciendo la dependencia de los medios tradicionales españoles para acceder al deporte.