IndyCar tiene un historial de seguridad complejo: décadas de accidentes mortales en el Indianapolis Motor Speedway y otros ovals, seguidas de una transformación radical que ha convertido a la categoría en una referencia mundial en materia de seguridad en el automovilismo de alta velocidad. Los avances de las últimas tres décadas han sido tan significativos que pilotos han sobrevivido a accidentes en Indianapolis a más de 350 km/h que en los años ochenta habrían sido inevitablemente fatales.
El SAFER Barrier: la revolución de la seguridad en ovals
El SAFER Barrier (Steel And Foam Energy Reduction barrier) fue desarrollado en colaboración con la Universidad de Nebraska y se instaló por primera vez en el Indianapolis Motor Speedway en 2002. Desde entonces se ha extendido a prácticamente todos los ovals del calendario de IndyCar y NASCAR.
El sistema funciona como una barrera de segunda oportunidad instalada delante del muro de hormigón. Está formado por tubos de acero rectangulares fijados verticalmente a postes y rellenos de espuma de alta densidad. Cuando un coche impacta contra el SAFER Barrier, los tubos de acero se deforman progresivamente y la espuma absorbe la energía del impacto, reduciendo la desaceleración que sufre el piloto de forma drástica. Con la barrera de hormigón convencional, un impacto a 300 km/h genera una desaceleración de más de 100 g; con el SAFER Barrier, esa cifra puede reducirse a 40-50 g, suficiente en muchos casos para que el piloto salga ileso.
El Aeroscreen: protección de la cabina
El Aeroscreen fue introducido en el monoplaza IndyCar en 2020, tras años de debate sobre la necesidad de proteger la cabeza del piloto en los ovals. A diferencia del Halo de la Fórmula 1, que es una estructura de titanio en forma de argolla, el Aeroscreen rodea completamente la zona de la cabeza del piloto con una pantalla de material compuesto y policarbonato balístico, similar al material usado en las cabinas de los cazas militares.
El sistema pesa alrededor de 17 kilogramos y añade complejidad al diseño aerodinámico del coche, pero su eficacia ha quedado demostrada en varios incidentes desde su introducción. El accidente de Romain Grosjean en Bahréin 2020 (F1) y varios incidentes en IndyCar han confirmado que la protección de la cabina es imprescindible en el automovilismo moderno de alta velocidad.
El sistema HANS
El HANS (Head and Neck Support) es un dispositivo obligatorio en IndyCar desde principios de los años 2000. Es una estructura de fibra de carbono que rodea los hombros del piloto y se conecta al casco mediante correas, limitando el movimiento de la cabeza en un impacto y previniendo las lesiones cervicales graves. El HANS es estándar en prácticamente todas las categorías de automovilismo de primer nivel y ha eliminado casi por completo las muertes por fractura cervical.
Los protocolos médicos
Además de las protecciones físicas del coche y el circuito, IndyCar mantiene protocolos médicos de respuesta rápida en todos sus eventos. Los médicos especializados en traumatología y neurología están presentes en cada carrera, y los hospitales más cercanos son evaluados de antemano para garantizar que pueden atender emergencias. La respuesta al accidente de Robert Wickens en Pocono en 2018, que sufrió lesiones espinales graves, fue un ejemplo del nivel de preparación médica de la categoría.